Ana Obregón ya ha inaugurado sus vacaciones de verano. La actriz ha hecho las maletas junto a su nieta Anita y ambas han sido fotografiadas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas minutos antes de poner rumbo a Mallorca, donde, como cada año, pasarán unos días en El Manantial, la emblemática casa familiar.La presentadora no ha ocultado la ilusión que le hace regresar un verano más a la isla, aunque ha reconocido que quien más ganas tiene del viaje es su nieta. "Sí, sí, ahora, ahora. Hoy nos vamos a Mallorca. Tenemos muchas ganas, sobre todo Anita", confesó antes de embarcar.Sin embargo, este viaje llega con un sentimiento agridulce. Ana Obregón reconoció que este podría ser el último verano que disfrute de la histórica mansión familiar. "Ay, nunca digo la última… pero yo me temo que a lo mejor sí", respondió cuando le preguntaron si sería su despedida de la vivienda.La casa, uno de los lugares más importantes en la vida de la actriz, salió a la venta hace unos meses como parte del reparto de la herencia familiar. A pesar de ello, la operación todavía no se ha cerrado y, por el momento, no ha aparecido ningún comprador dispuesto a asumir los 25 millones de euros.La propia Ana ya explicó hace unos meses el enorme valor sentimental que tiene para ella El Manantial, un lugar lleno de recuerdos junto a sus padres y a su hijo Aless. "Esa casa para mí significa Aless, significa mis padres, significa familia… significa toda mi vida", confesó entonces.Mientras el futuro de la vivienda sigue siendo una incógnita, Ana Obregón y la pequeña Anita aprovecharán al máximo este verano en Mallorca, disfrutando juntas de unos días muy especiales que podrían convertirse en los últimos en una de las casas más importantes de la historia de su familia.