La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, compareció este miércoles ante el juez que instruye el caso Leire Díez y realizó una declaración testifical completamente alineada con los pronunciamientos públicos de su formación. La testigo admitió que en la causa existen "indicios preocupantes", pero cargó en Santos Cerdán todas las culpas. De este modo, buscó desvincularse a sí misma de la causa y, al mismo tiempo, encorsetar la trama en torno al hombre en quien el PSOE dejó de confiar hace un año, cuando un demoledor informe de la UCO le situó en la cúspide de una corruptela. La dirigente socialista, eso sí, reconoció que conocía a la supuesta 'fontanera' desde 2017, cuando esta trabajaba como responsable de prensa del PSOE en Cantabria. También dijo que cree que Leire Díez "conocía a mucha gente del partido". Pero negó que la supuesta fontanera haya tenido contacto con Pedro Sánchez —"en absoluto"— y afirmó que ella no ha tratado con Santos Cerdán "desde que salió del partido", según fuentes presentes en la declaración. Narbona ha sido el primer alto cargo vigente del PSOE que declara ante el juez Santiago Pedraz en el marco del caso Leire Díez, si bien también tendrá que hacerlo la gerente del partido, Ana María Fuentes, en calidad de investigada el próximo 9 de septiembre. La citación de la presidenta socialista viene motivada por una conversación que mantuvo con Leire Díez durante los días de reflexión de Pedro Sánchez en 2024 y que la UCO intervino en el teléfono de la supuesta fontanera en el mes de diciembre. Según consta en los whatsapps, Díez le ofreció el 24 de abril de 2024 "ayuda cualificada" para frenar los "ataques" a Pedro Sánchez y darle "la vuelta al calcetín". Tal y como declaró ante el magistrado Pedraz, "días antes de ese mensaje" hubo una llamada en la que Díez le ofreció "colaborar" y aportar "información útil" para el partido. Aquellas fechas en las que Pedro Sánchez reaccionó a la imputación de su mujer tomándose cinco días de reflexión sobre su continuidad en el cargo fueron el germen de la supuesta trama, de acuerdo con el juez. Cuando recibió la llamada de Díez en este contexto, Narbona le dijo que hablara con Santos Cerdán, tal y como afirmó este miércoles en sede judicial. Al cabo de los días, la presidenta del PSOE preguntó a Cerdán y este señaló que Díez no había informado de nada interesante. Después Leire Díez le escribió aquél mensaje de WhatsApp y ella le remitió de nuevo al secretario de organización. Hasta aquí su papel en las supuestas cloacas del partido, según lo que ella misma afirmó este miércoles ante el juez. Durante su testifical, la Fiscalía le preguntó quién autorizaba los pagos que el PSOE realizó a Leire Díez a través de determinadas sociedades. "Todas las facultades las tenía el secretario de Organización, para formalizar los contratos que tenía a bien y fuesen necesarios para el funcionamiento del partido", respondió Narbona, dejando la pelota de nuevo en el tejado de Cerdán. Acto seguido añadió que el PSOE ha reducido ahora "las competencias de la Secretaría de Organización para reforzar los controles", tal y como explican las fuentes consultadas. En otro punto de su comparecencia, la presidenta de la formación dijo que, "se han descrito indicios preocupantes" sobre las actividades de Cerdán y Leire Díez. Cuando Anticorrupción le preguntó si Leire Díez "tenía acceso al secretario de organización", la testigo contestó: "Parece que sí". En cambio, dijo no saber "nada" de la relación de la supuesta fontanera con el expresidente de Correos y ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Juan Manuel Serrano. En ningún caso le constan las 18 reuniones que Leire Díez mantuvo en Ferraz con el ex número tres del partido, pues afirmó que ella pasa "más tiempo en el Congreso". El letrado que dirige las acusaciones populares, Alberto Durán, le preguntó quién tenía competencia para permitir la entrada de vehículos en la sede del PSOE en Ferraz y para contratar viajes "a cargo del partido". En ambos casos, Narbona respondió con el nombre de Cerdán. Lo mismo han hecho en Ferraz desde que se desveló que el partido habría financiado las supuestas cloacas del PSOE, incluyendo contratos con abogados, pagos a Leire Díez a través de la consultoría de Gaspar Zarrías y pagos de viajes. La formación pretende limitar la causa a "un comportamiento individual" de quien fuera secretario de Organización. En Ferraz aseguran que el resto de la Ejecutiva socialista desconocía las actividades supuestamente irregulares que investiga el magistrado Pedraz, y defienden que en cualquier formación política se presupone la "buena fe" de quienes ocupan puestos de responsabilidad.