Cuando el acomodador se adentraba en la oscuridad de una sala repleta, el número de personas allí congregadas alcanzaba el millar. En 1943, fecha de inauguración de los cines Paz, el negocio contaba con un aforo de nada menos que 999 butacas. 83 años después, el cuarto cine abierto más antiguo de Madrid es toda una referencia para los amantes de las películas independientes. Un espacio que ha mantenido su esencia pese a los nuevos tiempos. El principal cambio llegó en 1997, cuando se dividió en cinco distintas para transformarse en un multisalas y sus responsables apostaron por una programación de marcado carácter autoral. Un lugar con hitos como la permanencia durante un año y medio en cartel de Solas (1999), intimista y multipremiada ópera prima de Benito Zambrano.
Hoy el Paz es uno de los dos cines que se mantienen en activos en la calle Fuencarral de Chamberí, donde originalmente llegaron a concentrarse hasta ocho locales. Es, a la vez, uno de los cuatro multisalas que marcan el ritmo cinematográfico en la zona. Y se ha convertido en el centro de atención de muchas miradas cinéfilas, por ser el único espacio de Madrid con una tecnología que permite proyecciones en 70 milímetros (con una calidad de imagen e inmersión superiores). Una fortuna, pues su historia pudo escribir un punto y final en 2021.







