Sigo a una tienda de ropa en Instagram que confecciona “ropa ética” para mujeres en Barcelona. Como publicidad, una de las dependientas se ponía algunos de los modelitos y hacía unos vídeos caseros que después colgaba en las redes. Así las clientas estábamos al corriente de las novedades, de las rebajas y viéndola nos hacíamos la ilusión de cómo nos quedaría ese vestido o esa chaqueta. Desde hace unos meses la modelo ya no es la misma. El caso es que no es una, ahora son muchas, un abanico de mujeres multirraciales que lucen las prendas de ropa ya no entre las paredes de la tienda, sino en calles con el fondo difuminado, en la playa, en un parque, un día de lluvia... ¡Menudo despliegue de golpe! Pero ahora todas las fotos tienen ese aire impersonal de banco de imágenes que proporciona la inteligencia artificial. Son mujeres aparentemente naturales y diversas posando en algún rincón bonito de Europa. Miriam Doerr & Martin FrommherzSigo rondando por Instagram y me aparecen Els Bookhunters y su declaración sobre el uso de la IA. Laia Bonjoch y Sergi Purcet hacen muy buen trabajo en las redes hablando de libros en catalán. Ofrecen reseñas de sus lecturas, hacen entrevistas a autores, dan a conocer editoriales, llevan a cabo iniciativas como el Juny Nòrdic, en el que dedican el mes de junio a conocer más a fondo las literaturas nórdicas... Y declaran que “siguiendo el ejemplo de algunas editoriales (...) no utilizamos ni utilizaremos IA generativa para la creación de imagen o vídeo (...) ni para redactar textos. (...) Todos nuestros contenidos son y serán pensados y creados por un humano”.La editorial Raig Verd ha creado el sello “Fet per humans” para informar a los lectores de que sus libros están libres de IA generativa en todas las fases de la creaciónTiro del hilo y llego a la editorial Raig Verd, que ha creado el sello “Fet per humans, para informar a los lectores de que sus libros están libres de IA generativa en todas las fases de la creación. “Eso implica a nuestros colaboradores: autores, traductores, ilustradores, correctores”. A partir de septiembre todos los libros que publiquen llevarán el sello. “Puede que no seamos tan productivos (...) pero creemos en nuestro trabajo y nos gusta hacerlo, creemos en todo lo que tiene de bello y de mejorable, y sabemos que hay cosas de los seres humanos que escapan de la lógica del algoritmo”.Utilicemos la IA de manera crítica cuando sea necesario y dejemos que la creación siga siendo humana. Permanece vigente la famosa frase de la escritora polaca de ciencia ficción Joanna Maciejewska: “Quiero que la IA haga mi colada y lave los platos para que yo pueda hacer arte y escribir, no que la IA haga mi arte y escriba para que yo tenga que hacer la colada y lavar los platos”.Redactora de Opinión de La Vanguardia y novelista