Creado paraEntre agosto de 2022 y junio de 2026 el país recibió más de 24 millones de visitantes no residentes y, de estos, el 14,8 millones fueron extranjeros.En el Foro Internacional de Turismo ‘Colombia, un mundo mágico por explorar’, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales hizo un balance del sector. Foto: Manuel Felipe Benavides15.07.2026 22:25 Actualizado: 15.07.2026 22:25
El turismo colombiano atraviesa un momento de expansión, pero el debate ya no gira únicamente alrededor de cuántos visitantes llegan al país. En el Foro Internacional de Turismo ‘Colombia, un mundo mágico por explorar’, organizado por EL TIEMPO, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Llano 7 Días y Fontur, la discusión se concentró en cómo lograr que ese crecimiento deje desarrollo económico, empleo y oportunidades reales en las regiones.En la apertura, la reflexión internacional estuvo a cargo del conferencista español César Sar, creador de El Turista, quien quiso dejar claro el mensaje: “No trabajen por ser los más visitados; trabajen por ser los que más enamoran a los turistas”. Su mensaje fue que el éxito de Colombia no debe medirse solo por el volumen de viajeros, sino por la capacidad de lograr que quieran regresar y recomendar el destino.Si bien uno de los mensajes del foro se enfocó precisamente en que las tendencias mundiales en el ámbito turístico muestran que lo que se debe buscar más que cantidad es calidad, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, se refirió a las cifras, pero llevándolas al impacto en el desarrollo económico y productivo: “Entre agosto 2022 y junio 2026 Colombia recibió más de 24 millones de visitantes no residentes. Este es el mayor registro de nuestra historia residente y un crecimiento del 109% frente al gobierno anterior. De este total, 14,8 millones fueron extranjeros”.Sector privado y público participaron en el foro Foto:Sergio Acero“Ese efecto multiplicador explica por qué el turismo ocupa un lugar cada vez más relevante en las estrategias de desarrollo económico. A diferencia de otras actividades, sus beneficios se distribuyen en los territorios donde ocurre la experiencia del visitante, fortaleciendo las economías locales y ampliando las oportunidades de crecimiento”, afirmó Morales.La ministra destacó la campaña Colombia, el País de la Belleza, como una gran estrategia que mostró la gran diversidad, siendo este uno de los grandes activos estratégicos para seguir consolidando el desarrollo económico y el posicionamiento internacional de Colombia.Andrés Mompotes, director de EL TIEMPO, planteó que el turismo puede ser un territorio de encuentro y construcción de paz, siempre que llegue también a los territorios históricamente menos visibles.A diferencia de otras actividades, los beneficios del turismo se distribuyen en los territorios donde ocurre la experiencia del visitante, fortaleciendo las economías locales y ampliando las oportunidades de crecimiento.Diana Marcela moralesMinistra de Comercio, Industria y Turismo.En esta oportunidad, se destacó a los departamentos de Córdoba y Sucre y al Urabá Antioqueño como destinos competitivos, sostenibles y proyección en los mercados nacionales e internacionales.Se mencionó la biodiversidad como uno de los mayores encantos de Urabá, que además representa la salida de Antioquia al mar. Allí se conjugan diversos tipos de turismo: el etnoturismo, que estimula el compartir con culturas nativas y afrodescendientes (hay cerca de 17 resguardos indígenas en esta zona), el agroturismo o turismo rural y el ecológico.Córdoba se promociona como un lugar privilegiado: “Desde el mar Caribe hasta las montañas del Nudo del Paramillo, Córdoba ofrece experiencias únicas que integran turismo de naturaleza, cultura, historia y sol y playa, enmarcadas en una creciente apuesta por la sostenibilidad”.Y Sucre, con el Golfo de Morrosquillo, sigue siendo uno de los atractivos turísticos más importantes del país. La formalización, una prioridadEn el panel sobre oportunidades del turismo colombiano, la presidenta de Anato, Paula Cortés, recogió lo que la mayoría de panelistas comentaron: la formalización debe ser una prioridad para que los pequeños operadores puedan integrarse a la cadena turística; el Registro Nacional de Turismo debe salir adelante para que todos operen bajo reglas claras, pues esto también es una forma de proteger a los viajeros y combatir delitos como la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes.El viceministro encargado de Turismo, Juan Sebastián Sánchez, coincidió en que el reto ya no es únicamente atraer más visitantes, sino cerrar brechas entre los territorios, desarrollar productos turísticos con identidad y reducir la informalidad. Para él, el turismo debe medirse por su impacto económico y por el bienestar que genera en las comunidades.Se habló de la importancia de la articulación intersectorial. Foto:Sergio AceroDesde el sector hotelero, José Andrés Duarte, presidente de Cotelco, advirtió que el crecimiento de la oferta debe ir acompañado de planificación. Señaló que los destinos emergentes necesitan seguridad, reglas de juego claras, infraestructura y capacidad institucional para evitar un crecimiento desordenado que termine afectando a las comunidades locales.Una de las ideas más repetidas durante el foro fue la necesidad de diferenciar la oferta de cada territorio. La directora del Instituto Distrital de Turismo de Bogotá, Ángela Garzón, sostuvo que cada ciudad debe encontrar su propia vocación turística y no intentar vender lo mismo que los demás destinos. Explicó que Bogotá ha identificado, a partir de datos y observatorios, que su fortaleza está en la gastronomía, la cultura y el entretenimiento, y que esa metodología puede servir de referencia para otras regiones.No es posible garantizar realmente un desarrollo del turismo, sino hay una articulación transversal que permita trabajar la sostenibilidad de manera intersectorialANDRÉS MOMPOTESDIRECTOR DE EL TIEMPOEl mayor general Óscar Zuluaga, presidente de Satena, llevó la discusión hacia la conectividad. Recordó que muchos destinos con potencial turístico no podrán crecer si los viajeros no cuentan con rutas frecuentes y accesibles. La conectividad aérea, dijo, debe convertirse en una herramienta para reducir brechas y dinamizar las economías regionales.En esa misma línea, Paula Cortés destacó que las agencias de viajes han venido trabajando con operadores locales para estructurar paquetes turísticos en regiones que antes tenían poca visibilidad. Allí aparecieron como ejemplos Córdoba, Sucre y el Urabá antioqueño, territorios que varios participantes señalaron como parte de la nueva oferta turística del país por su riqueza natural, cultural y comunitaria.Juan Pablo Gaviria, de Wonder Travel y Acotur, llamó a tener mentalidad ganadora en el sector. Foto:Sergio AceroLas charlas cortas también ampliaron la conversación sobre el turismo del futuro. Camilo Rodríguez Castro, de AmaWaterways Colombia, habló de nuevas rutas y experiencias; Juan Pablo Gaviria, de Wonder Travel y Acotur, se refirió a que Colombia puede llegar a donde quiera en materia de turismo si tiene una mentalidad ganadora; Camilo Ospina Guzmán, de Asobares, destacó el papel de la vida nocturna y la gastronomía y la variedad de ofertas; y Edna Rozo, de la Universidad Externado, insistió en que el crecimiento debe apoyarse en investigación, sostenibilidad y capacidades locales.Turismo como herramienta de paz en SucreEn el conversatorio de cierre sobre la gobernanza del turismo hacia 2030 también participaron representantes regionales e internacionales. La gobernadora de Sucre, Lucy García, defendió el turismo como una herramienta para construir paz y dar a conocer territorios que durante años permanecieron fuera del mapa turístico.Desde el Banco Interamericano de Desarrollo, Pablo Angelelli planteó tres condiciones o elementos estratégicos específicos para que el turismo se convierta en un motor de desarrollo en Colombia hacia el 2030: diversificación de destinos (ampliar la oferta más allá de Bogotá, Medellín y Cartagena, donde se concentra el 80% de los visitantes, promoviendo nuevos destinos naturales y culturales; desarrollo de capacidades: cerrar las brechas en bilingüismo, competencias digitales y certificaciones de calidad para los prestadores de servicios, y capacidades institucionales: fortalecer la articulación entre el sector público (en todos sus niveles), el sector privado y las comunidades, apoyando la toma de decisiones en sistemas de información y datos precisos.La gobernadora de Sucre, Lucy García, invitó a conocer la variedad que ofrece su departamento. Foto:Sergio AceroEl consenso final del foro fue que Colombia tiene una oportunidad histórica gracias a su biodiversidad, su patrimonio cultural y la diversidad de sus regiones. Pero ese potencial solo se convertirá en desarrollo sostenible si el país fortalece la formalización, mejora la seguridad, amplía la conectividad y permite que cada territorio —desde Bogotá hasta Córdoba, Sucre y el Urabá antioqueño— construya una propuesta turística propia y auténtica.La conclusión quedó alineada con la idea que atravesó toda la jornada: el desafío no es recibir más turistas a cualquier costo, sino lograr que el turismo deje bienestar en las comunidades y haga que los visitantes quieran volver.Más Contenido*. Un proyecto de Contenidos Editoriales Especiales de El TIEMPO en alianza con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT). Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






