16 de julio de 202600:003'minutos de lecturaDurante décadas, los baños parecían regirse por un único mandato: ser funcionales. Mientras en livings y dormitorios había lugar para experimentar con colores, texturas y objetos decorativos, este ambiente quedaba restringido a una paleta conocida y segura dominada por blancos, grises y tonos neutros. Sin embargo, algo cambió. Cada vez más arquitectos e interioristas los consideran una extensión del universo estético de la casa, ambientes capaces de transmitir una identidad propia y generar una experiencia. Y en esa transformación hay un color que aparece una y otra vez: el rosa. Los nuevos baños ya no buscan pasar desapercibidos.gentileza Bureaux HouseLejos de los tonos estridentes o de ciertos prejuicios que lo acompañaron durante años, el rosa contemporáneo se mueve en una gama mucho más sofisticada. Aparece empolvado, terroso, salmón, blush o apenas insinuado. En algunos casos se convierte en protagonista absoluto; en otros, funciona como un detalle capaz de transformar por completo la atmósfera de un espacio. A diferencia de otros colores, el rosa tiene la capacidad de aportar calidez sin oscurecer. Conserva la luminosidad que suele buscarse en los baños, pero al mismo tiempo suaviza la sensación de frialdad que a veces generan los blancos puros o los grises más duros. También dialoga con facilidad con materiales que hoy dominan el interiorismo, como la madera natural, el mármol, la piedra, el travertino o los metales dorados. Cuando el rosa reemplaza a los neutros clásicos En lugar de recurrir a un mueble blanco o de madera natural, este baño apuesta por un tono salmón suave que aporta calidez sin convertirse en protagonista absoluto. La combinación con las bachas verde agua demuestra que los colores pastel pueden convivir en un esquema sofisticado y contemporáneo.En el baño se combinaron azulejos blancos artesanales (Akashic Tiles) con baldosas de granito que revisten el piso, el box de ducha y también la mesada.Warren Heath / BureauxUn baño convertido en experiencia Lejos de limitarse a un muro de acento, aquí el rosa conquista paredes y techo a través de un mural envolvente. El recurso funciona especialmente bien en toilettes porque transforma un espacio pequeño en un ambiente memorable y con identidad propia. El rosa es actual cuando se usa con destreza, como lo hizo Pía Magri. Nos llamó la atención su rescate del Toile de Jouy en el empapelado, al que le agregó un espejo rodeado de perfilería que duplica un cuadro con el mismo tono. Daniel KarpEl rosa también puede ser gráfico La combinación de piezas rayadas en distintos tonos demuestra que el rosa no siempre tiene una lectura romántica. Junto al negro y las líneas rectas adquiere un perfil más arquitectónico y contemporáneo. Este baño muestra como apostó a usar los cielos rasos como superficie de diseño y creadores de atmósferas.Daniel KarpEl efecto joya Los pequeños mosaicos multiplican los reflejos de la luz y realzan las variaciones del color. El resultado recuerda a los antiguos baños revestidos íntegramente, pero con una interpretación mucho más actual. Baño, en mosaicos venecianos de un divino tono rosado, nuevamente con un aplique colgante ‘Ábaco’ (Estudio Molé). Lavatorio pedestal ‘Milos’ (Ferrum) con grifería ‘Aromo’ (FV). Estudio Trama Experiencia Casa living Javier PicernoUna pizca de rosa alcanza Aquí el color comparte protagonismo con una trama geométrica en blanco y negro. Lejos de suavizar el ambiente, aporta energía visual y demuestra que puede integrarse incluso en propuestas de impronta gráfica. El baño tiene azulejos ‘Subway’ sin trabar, calcáreos de diseño geométrico (Arq. María Zunino), bacha vintage de loza y bañadera exenta.daniel karpLa fuerza de una sola paleta Puerta, mueble, espejo y textiles dialogan dentro de la misma familia cromática. Cuando el rosa se repite en distintas superficies genera una atmósfera serena y envolvente sin necesidad de recurrir a contrastes fuertes. En el baño, paredes color malva, espejo, tiradores ‘Piedra’, barral y vanitory (todo de Camila Monge). Cortinas (Tienda Mayor). Federico German Paul - Federico PaulEmpezar de a poco Para quienes dudan antes de comprometer una pared o un revestimiento, una bacha de color puede ser una excelente puerta de entrada. Aquí se combina con madera y fibras naturales para reforzar una estética relajada y orgánica. Uno de los baños en la casa de Sol Palou en Costa Esmeralda.Valentin Lopez LopezEl rosa que casi no se ve No todos los baños rosas necesitan ser evidentes. En este caso, el color aparece únicamente en el bajo mesada y suma un matiz cálido a una base predominantemente blanca. Un gesto pequeño que modifica la percepción general del ambiente. En el baño, mueble laqueado en rosa viejo (San Isidro Interiores), alfombra ‘Boho’ (Seara Ñañay), alzada de azulejos vainilla (Syria Cerámicos), grifería de pared (Ágata Faucets). Espejos (La Vidriería). Santiago Ciuffo