NoticiaEl acto hace parte de las medidas de reparación derivadas del proceso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. El acto se llevó a cabo en la Casa de Nariño. Foto: Cortesía15.07.2026 18:21 Actualizado: 15.07.2026 18:21
El gobierno de Gustavo Petro, en nombre del Estado y a través de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, le ofreció excusas públicas al periodista Hollman Morris y su familia por la persecución ilegal adelantada por el extinto DAS. El acto de justicia restaurativa se desarrolló en el Salón Bolívar de la Casa de Nariño, en Bogotá, en el marco de un proceso abierto contra el país ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).La ceremonia hizo parte de las medidas de reparación integral derivadas del proceso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos por las acciones ilegales de inteligencia, seguimientos, interceptaciones, amenazas y campañas de desprestigio que afectaron al periodista, su esposa Patricia Casas y sus hijos, quienes incluso tuvieron que exiliarse.El acto tuvo su origen en una solución amistosa que firmó el Estado con Morris, con el objetivo de cerrar el expediente internacional en una etapa temprana y, así, evitar la posible llegada del caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En este caso, el expediente evaluaba la responsabilidad del Estado ante la persecución estatal y las amenazas padecidas por Morris entre 2004 y 2009, a raíz de sus denuncias contra el paramilitarismo, entre otras agendas en los territorios.El periodista Hollman Morris, el gerente de RTVC Noticias. Foto:CortesíaMorris fue el primero en tomar la palabra durante la ceremonia, apelando a los años en los que empezó el proceso de persecución en en su contra, durante su liderazgo en el programa periodístico. “Fuimos víctimas de la más terrible cacería criminal. Fuimos víctimas de la desestabilización psicológica de dos menores de edad. De la madre de mis hijos y la mía. No alcanzo a imaginar de lo que fueron capaces”, explicó en el salón el periodista.A su turno, Patricia Casas, exesposa de Morris, relató historias en las que rememoró el dolor que la causó la victimización sufrida por su familia, que la llevó a varios episodios de parálisis físicas y mentales. Incluso, cuando sus hijos más la necesitaban, lo cual le causó un dolor, en sus palabras, indescriptibles.El periodista Hollman Morris y el presidente Gustavo Petro. Foto:CortesíaDaniela Morris Casas, hija de Morris, inició su discurso revelando que padece casi una decena de afecciones físicas producto de la persecución de su familia, entre ellas una ansiedad crónica que padece desde que tiene uso de razón. “Hay heridas cuyas costras se escarapelan mucho más seguido de lo que quisiera. Desde que estoy en el vientre de mi mamá viví en el terror de las amenazas”, concluyó.Felipe Morris Casas, por su parte, recordó la vez que, en el colegio y siendo apenas un niño, una de sus profesoras no lo dejó salir al recreo porque horas antes habían llamado a su madre amenazándola con la siguiente frase: “dígale a su esposo que si se sigue metiendo en lo que no le importa, lo vamos a dejar del color de los zapatos de su hijo”.El último en tomar la palabra fue el presidente saliente Gustavo Petro quien, entre otras frases, dijo: “Aquí hay una familia que nunca cogió un arma para rebelarse, pero le decían guerrillera por mostrar otra realidad. Contaron lo que nadie más quería transmitir. Hoy debí otorgar el perdón del Estado, pero aquí no hay un solo victimario”. LEA TAMBIÉN El casoDe acuerdo con la petición admitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Hollman Morris denunció que entre 2004 y 2009 él y su familia fueron objeto de un patrón de persecución por parte de agentes estatales. La admisión de la CIDH establece que las presuntas afectaciones consistieron en "amenazas, hostigamientos, vigilancia ilegal y estigmatizaciones públicas provenientes de diferentes agentes del Estado colombiano, en particular agentes del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)", hechos que, explicó Morris, vulneraron sus derechos fundamentales.La CIDH consideró, desde 2015, que las denuncias se enmarcan en un contexto más amplio de restricciones al ejercicio del periodismo y la defensa de los derechos humanos en Colombia.Redacción JusticiaJusticia@etiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











