NoticiaEl duelo de las hinchas comenzó antes del inicio del partido.Inglaterra vs. Argentina. Foto: AFPPERIODISTA15.07.2026 16:25 Actualizado: 15.07.2026 16:25

Por mucho que Thomas Tuchel y Lionel Scaloni intentaran enfriar los ánimos en las ruedas de prensa previas, estaba escrito que el duelo de semifinales del Mundial 2026 en el Mercedes-Benz Stadium entre Argentina e Inglaterra no sería un partido más. La histórica e intensa rivalidad deportiva —potenciada por el imborrable trasfondo social y político de la Guerra de las Malvinas en 1982— estalló en Atlanta mucho antes del pitazo inicial.La batalla psicológica comenzó en las gradas durante la interpretación de los himnos nacionales, donde la hinchada albiceleste, que superaba a la británica en una proporción de 3 a 1, hizo sentir su localía de manera abrumadora: al sonar los primeros acordes del 'God Save the King', la marea argentina sepultó la música oficial bajo el estruendoso y clásico cántico: “Ya lo ves, ya lo ves, el que no salta es un inglés”. El himno europeo quedó completamente inaudible.Inglaterra vs. Argentina. Foto:AFPSegundos después, los aficionados de los Three Lions intentaron tomarse la revancha respondiendo con una ensordecedora pitada al himno argentino, aunque las miles de voces sudamericanas terminaron imponiéndose con fuerza en el recinto techado. Los jugadores argentinos parecieron contagiarse del momento emotivo y se mostraron visiblemente emocionados, cantando a viva voz.Si en las tribunas el ambiente era una caldera, sobre el terreno de juego el termómetro no tardó nada en alcanzar el punto de ebullición. El árbitro apenas había dado la orden de salida cuando se desataron las primeras hostilidades físicas:Argentina, finalista de la Copa del Mundo Foto:EFEEn el primer minuto de juego, Leandro Paredes le dejó un recado en forma de manotazo a Jude Bellingham inmediatamente después de que el inglés soltara el balón.Segundos más tarde, un impacto con el brazo de Enzo Fernández sobre la cabeza de Elliot Anderson encendió la mecha de la primera gran bronca del partido. Los futbolistas de ambos bandos se enzarzaron en un tumulto en el que, cómo no, Bellingham y Paredes volvieron a quedar cara a cara intercambiando palabras de grueso calibre.DEPORTESMás noticias de deportes Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.