El fervor mundialista por el inminente cruce decisivo entre Argentina e Inglaterra no logró pausar la conflictividad en las calles porteñas, pero sí alteró los horarios. Para no superponerse con el partido de la Selección, los jubilados decidieron adelantar su habitual protesta de los miércoles frente al Congreso de la Nación. Sin embargo, la mañana terminó de la peor manera: lejos de encontrar un espacio para visibilizar el drama que viven día a día por sus ingresos, los adultos mayores se chocaron contra un cordón de la Gendarmería Nacional que no dudó en usar gas pimienta, empujones y golpes para desarmar la manifestación pacífica. Los momentos de mayor tensión se vivieron sobre la avenida Rivadavia, justo cuando la columna intentaba aproximarse a las puertas del anexo del Senado. El operativo, que sumó a la Policía Federal y de la Ciudad, escaló rápidamente hacia el contacto físico directo contra personas de la tercera edad que cortaban el tránsito cuando el semáforo se ponía en rojo. "Ellos empezaron a pegar primero. Pegaron piñas, trompadas y tiraron gas pimienta. A mí me golpearon en la espalda y me tiraron de la escalera", denunció Delia en diálogo con El Destape, una mujer de 72 años que sufrió en carne propia el accionar de los uniformados. En el epicentro de los incidentes quedó envuelto el sacerdote Francisco "Paco" Olveira, quien intentaba acompañar el reclamo. El referente del Grupo de Curas en Opción Por Los Pobres fue derribado a la fuerza en medio del tumulto y los forcejeos. "En la entrada empezaron a reprimir de una. Me pegaron una piña de atrás y me tiraron al piso", relató el religioso a El Destape. A su lado, la escena cobraba un tono aún más dramático por la presencia de "Los 12 apóstoles", una agrupación de abuelos integrada por veteranos de la Guerra de Malvinas.