La historia de amor de Camila Galante y Leandro Paredes se puede contar en imágenes cronológicas, al igual que su crecimiento individual y profesional. La pareja se conoce desde que eran niños, y se prometieron un amor que sigue manteniéndose fuerte con el paso de los años. Sin embargo, ellos siguen guardando los recuerdos como una forma de ver todo lo que pasaron y por qué construyeron una de las crónicas de amor, compañerismo y superación más hermosas del deporte y el ámbito empresarial en la actualidad.

El increíble antes y después de Camila Galante y Leandro Paredes

Leandro Paredes y Camila Galante compartieron la infancia en la localidad de San Justo, donde el destino decidió cruzar de una manera muy temprana y construir una lenta y tierna historia de amor. Él era apenas un niño de ocho años que se esforzaba en las divisiones inferiores del Club Atlético Boca Juniors, mientras que ella, con diez años, era la hermana de Ramiro Galante, uno de sus compañeros de categoría y gran amigo de la infancia. Desde el primer instante en que el futbolista la vio, sintió una certeza absoluta y, con una inocencia romántica, le aseguraba a su madre que esa niña se convertiría en su esposa.

Durante años, la relación se mantuvo en el plano de una profunda amistad, compartiendo tardes enteras, juegos en el Club Social y Deportivo Parque y vacaciones familiares en las playas bonaerenses. A pesar de que todos en el entorno íntimo sabían del interés del jugador, Paredes guardó el secreto con timidez hasta que el amor adolescente rompió las barreras de la discreción. El quiebre definitivo hacia el romance ocurrió cuando Leandro tenía trece años y Camila quince, y él se animó a dar el esperado primer beso, de manera espontánea, en un supermercado de barrio.