La gran prioridad de Donald Trump en su segundo mandato es poner su cara y su nombre en la mayor cantidad de cosas posibles. Después de decorar los edificios gubernamentales en Washington con carteles enormes con su cara, intentar añadir su nombre al Centro Kennedy de Arte, dar su nombre al aeropuerto de Miami y poner su foto en los nuevos pasaportes de EEUU, decidió ir a por el dinero. Primero intentó crear un billete de 250 dólares con su cara, pero, como pasó con el intento de rebautizar el Centro Kennedy, la ley se lo impidió. Así que su Gobierno ha ido a por el 'plan B': las monedas.El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha anunciado este miércoles que la Casa de la Moneda empezará a acuñar una moneda de un dólar con la cara de Trump, bajo la excusa de conmemorar los 250 años de la declaración de independencia estadounidense. La ley permite producir monedas con diseños nuevos específicas para este año, que representen a "figuras icónicas" de la historia relacionadas con ese aniversario, algo a lo que se han agarrado para ignorar una ley que prohíbe crear monedas con caras de los presidentes "hasta dos años después de su muerte". Es probable que esta decisión llegue a los tribunales. Aun así, han rechazado otro diseño que incluiría al magnate en los dos lados, dado que otra ley prohíbe que la 'cruz' de la moneda tenga la cara de una persona.