“Es una isla privada increíble y preciosa, de 1.400 hectáreas, en medio del Mediterráneo”. Así describió Ivanka Trump a la isla albanesa de Sazan el pasado mes de mayo en el pódcast de David Senra. “Ese lugar se nos quedó grabado en la memoria desde entonces. Pero para mí esto ni siquiera es un negocio, a pesar de su tamaño. No solo tenemos la isla, también ocho kilómetros de costa frente a ella. Es la culminación de toda mi experiencia en el sector inmobiliario, de todos mis viajes y de mucha reflexión sobre cómo quiero vivir, cómo creo que la gente quiere vivir y el intento de construir algo que sea una manifestación de eso”, continuó explicando. El enclave albanés al que se refiere fue en su día una base militar de la dictadura comunista de Enver Hoxha; ahora la hija de Donald Trump y su marido, el empresario Jared Kushner, han iniciado dos proyectos inmobiliarios con los que pretenden construir un macrocomplejo turístico valorado en 1.400 millones de dólares y 10.000 habitaciones para turistas de lujo. Ante este movimiento empresarial, los albaneses llevan seis semanas manifestándose en la que ya es llamada como la “revolución del flamenco”, porque entre el mar y la laguna interior del lugar viven aves migratorias y flamencos protegidos. Dua Lipa, cuyos orígenes están en Albania, ha denunciado la situación públicamente, mostrando su apoyo a los manifestantes. “Lo que realmente me preocupa es que el gobierno pueda simplemente cambiar la ley para eliminar la protección ambiental sin ningún tipo de consulta pública. Me resulta muy inspirador ver cuánto le importa a la gente”, ha defendido este martes en su pódcast Service95 Book Club, en el que ha entrevistado a la escritora albanesa Lea Ypi. En estos últimos días, miles de personas han protestado en Tirana para oponerse a la construcción de villas en dunas vírgenes en el sur del país y denunciar tanto el impacto ambiental como la falta de transparencia en la tramitación del proyecto. Las protestas también han denunciado la supuesta corrupción en Albania. Mientras tanto, tal y como recoge The Guardian, el primer ministro albanés, Edi Rama, ha calificado la inversión de 1.400 millones de euros como vital para que el país se convierta en el “destino turístico de lujo más atractivo” del Mediterráneo, lo que confirma su apoyo al proyecto de Ivanka Trump y Kushner. Según explica The Times, el dirigente ha restado importancia a las movilizaciones y llegó a dirigirse a los manifestantes con un: “Que os jodan”. Una de las activistas, según recoge el citado medio británico, ha agradecido a Dua Lipa su apoyo y su implicación y lo calificó como un “mensaje poderoso”: “Confío en que su voz ayudará a atraer mayor atención internacional a esta lucha y a dar mayor visibilidad a las preocupaciones de las personas que protestan en Tirana“. El proyecto comenzó a ponerse en marcha hace unas semanas, cuando las excavadoras empezaron a talar zonas boscosas y a arrasar dunas antiguas para dejar espacio a las obras. Esta inversión millonaria obtuvo la aprobación preliminar después de que el Parlamento albanés modificara las estrictas leyes que protegen las zonas ambientalmente sensibles y rebajara el estatus de protección del terreno. Además, se ha abierto una investigación contra Artur Shehu, un empresario albanés afincado en Miami que vendió parte de los terrenos destinados al complejo. Está acusado por presuntos delitos de fraude y blanqueo de capitales. Por el momento, las autoridades han precisado que las pesquisas no afectan ni a la hija de Trump ni a su marido.