NoticiaEl informe instó a una transición ordenada entre gobiernos para preservar los avances del Acuerdo de Paz y fortalecer las garantías.El diplomático eslovaco Miroslav Jenča. Foto: Misión de Verificación.15.07.2026 06:01 Actualizado: 15.07.2026 06:01 15.07.2026 06:01 Actualizado: 15.07.2026 06:01

El trimestre marcado por la campaña para las elecciones presidenciales de 2026 dejó un deterioro en la seguridad de los líderes sociales. Entre el 27 de marzo y el 1.º de junio, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos recibió 33 denuncias de asesinatos, un incremento del 37,5 por ciento que, según el organismo, refleja las dificultades para implementar el Acuerdo Final de Paz y la presencia de grupos armados en amplias zonas del país.Las víctimas incluyen siete mujeres, tres personas indígenas, cuatro afrodescendientes y cuatro líderes campesinos. De acuerdo con el informe publicado por el representante de la misión en Colombia, Miroslav Jenca, la violencia afectó especialmente a autoridades étnicas, personas que lideran procesos relacionados con la tierra, mujeres lideresas y miembros de juntas de acción comunal.“Los actos de violencia denunciados contra líderes sociales siguieron afectando a autoridades étnicas, líderes involucrados en cuestiones relacionadas con la tierra, mujeres lideresas y miembros de las juntas de acción comunal en varios departamentos”, señala el documento.Homicidios de líderes reportados por la ONU. Foto:Santiago Saldarriaga / EL TIEMPOEsto se da en medio del balance positivo de la ONU sobre las elecciones, que registraron una participación electoral récord y se desarrollaron de manera mayoritariamente pacífica.Uno de los principales focos de riesgo sigue siendo la defensa de la tierra y del territorio. La ONU señala que quienes impulsan estos procesos enfrentan amenazas adicionales, particularmente en el Magdalena Medio y la región Caribe, donde antiguos propietarios vinculados a actividades ilegales han ejercido represalias.La Oficina también documentó hechos de violencia política durante la etapa preelectoral, entre ellos ataques contra activistas y coordinadores de campañas, incluido el asesinato de un coordinador local en Cuba-rral (Meta).Para Naciones Unidas, estos hechos responden a una dinámica más amplia del conflicto armado. “La situación de la seguridad en Colombia siguió reflejando la dinámica cada vez más fragmentada del conflicto”, donde grupos armados compiten por el control territorial y las economías ilícitas, como el narcotráfico y la minería, en zonas con poca presencia del Estado.En lo que va del 2024 van 158 líderes sociales asesinados en Colombia. Foto:ONUAunque el informe reconoce que el país ya no vive los niveles de confrontación de décadas pasadas, sostiene que el conflicto sigue afectando a numerosas comunidades y que el Acuerdo Final de Paz continúa siendo el principal marco para enfrentar estos desafíos.“El Acuerdo Final de Paz ofrece un marco integral para abordar estos retos, incluidos instrumentos destinados a reforzar la seguridad de las comunidades afectadas por el conflicto, los líderes sociales y los excombatientes”, se lee en el informe.El deterioro de la seguridad también quedó reflejado en la situación humanitaria. Según cifras de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha), durante el mismo periodo 5.272 personas fueron desplazadas y 9.553 permanecieron confinadas en 26 emergencias humanitarias registradas en 17 municipios de siete departamentos. Cerca del 58 por ciento de las personas afectadas pertenecía a comunidades étnicas, mientras que Antioquia, Cauca, Chocó, Nariño y Norte de Santander concentraron los impactos más graves.Además, al menos 316.000 personas vieron restringida su movilidad y el acceso a bienes y servicios en el Cauca y la Amazonía por el control ejercido por grupos armados.Misión de Verificación de la ONU. Foto:archivo particularEl informe también revisa la situación de los excombatientes firmantes del Acuerdo de 2016. Desde la firma del pacto han sido asesinados 493 excombatientes, entre ellos 12 mujeres, 64 personas indígenas y 59 afrocolombianas.En lo corrido de 2026 se han registrado cinco homicidios, una reducción frente a años anteriores, aunque persisten amenazas, extorsiones, desplazamientos forzados y presiones para que antiguos integrantes de las Farc se vinculen nuevamente a grupos armados.Frente a este panorama, Naciones Unidas destacó algunos avances institucionales. La Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía ha emitido 1.552 órdenes de captura, realizado 627 detenciones y obtenido 109 condenas por ataques contra excombatientes desde la firma del Acuerdo. Además, amplió sus investigaciones a 1.065 casos de amenazas y 460 hechos de violencia de género.Naciones Unidas sostiene que la violencia contra líderes sociales, población civil y excombatientes sigue ligada a la disputa entre grupos armados por el control territorial y de economías ilícitas en zonas con escasa presencia del Estado.Además, expresó su disposición a seguir acompañando a Colombia en los esfuerzos por alcanzar una paz y una seguridad duraderas y afirmó que “una transición fluida y cooperativa entre los Gobiernos contribuiría a preservar los avances” del Acuerdo Final de Paz y a enfrentar los desafíos pendientes.Tras una campaña en la que la paz y la seguridad volvieron al centro del debate, la ONU advirtió que ambas pueden fortalecerse de manera complementaria y aseguró que “una paz duradera exigirá que las colombianas y los colombianos trabajen juntos”, más allá de las divisiones políticas tras un periodo electoral tenso y polarizado.Redacción Justicia Conozca más noticias de Justicia LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.