El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha elevado a 2.011 los casos del brote de Ébola registrado desde principios de mayo, según el último informe del Ministerio congoleño de Comunicación y Medios. Con datos recopilados hasta el 13 de julio, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 37,5%, con 754 muertos. Además, 753 pacientes se encuentran en situación de “aislamiento” y 366 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras la tasa de rastreo de contactos asciende al 67,4%.La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el virus comenzó a circular en Ituri (epicentro del brote) unos dos meses antes de declararse el brote y calificó la epidemia, el pasado 17 de mayo, como “emergencia de salud pública de importancia internacional”. Se trata del tercer peor brote de esta enfermedad registrado hasta la fecha, solo por detrás del que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios y de otro que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020 y que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.Lee tambiénHasta el momento se han visto afectadas varias provincias orientales del país: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, así como Tshopo (centro-norte) y Haut-Uele (noreste). El brote también ha llegado a países colindantes como Uganda.La presencia del virus en distintas regiones del país coincide con una expansión rápida que, según la OMS, sigue acelerándose. La magnitud real del brote podría ser “entre dos y cuatro veces superior al número de casos actualmente notificados”, según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC, que alerta de que se requiere “un refuerzo inmediato de la vigilancia, el diagnóstico y la preparación operativa”.Aumenta la respuesta de las instituciones, pero una huelga de los médicos complica la luchaEl virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. Este nuevo brote es de la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico. Según la OMS, el riesgo de expansión del brote en África subsahariana es “alto”, mientras que a escala global es “bajo”.Sin embargo, una huelga de trabajadores sanitarios en el noreste de la RDC, iniciada el lunes por el impago de salarios y bonificaciones, complica la lucha directa en hospitales y centros médicos: el personal sanitario denuncia que no ha recibido sus pagos del Gobierno durante estos meses de duro trabajo, lo que supone un nuevo desafío para una de las mayores crisis de Ébola de los últimos años
La RD Congo supera los 2.000 casos de ébola
La alerta que empezó en mayo sigue creciendo con una letalidad de casi el 40%







