Los planes del Gobierno de coalición no varían ni un ápice tras la sensible derrota parlamentaria de este martes. PP, Vox y Junts unieron sus votos para tumbar el objetivo de estabilidad, que sirve de antesala a unos Presupuestos Generales del Estado. Pese a quedar corrobarado con esta votacion que Pedro Sánchez no cuenta para estos planes con los apoyos mínimos dentro del Congreso de los Diputados, el Ejecutivo presentará sin cambios el mismo proyecto la próxima semana. PublicidadFuentes del Gobierno aseguran que así será y que el 23 de julio en el hemiciclo se volverá a votar este mismo plan que ha sido rechazado. "No hay motivos para votar en contra. No podemos entender que las comunidades autónomas no puedan acceder a ese dinero. Volveremos a llevar los mismos", aseguraban tras oficializarse la derrota parlamentaria. La ley marca que el objetivo de estabilidad debe volver a presentarse ante el Congreso, pero en otras ocasiones el Gobierno ha dado más margen de tiempo entre votaciones, aunque esta vez el Ejecutivo pretende repetir la votación sin aportar cambios al diseño presentado.Los planes del Gobierno pasan por ofrecer a las comunidades un aumento del déficit del 0,1%. En el conjunto de las Administraciones Públicas, los objetivos serán del -1,8% para 2027, del -1,6% en 2028 y del -1,5% en 2029. Fuentes del Gobierno consideran que los planes diseñados son una "mejora para todas las Comunidades" y depositan la responsabilidad en la derecha: "Emplazamos ya no a Junts, sino al PP, que sabe que sus comunidades necesitan ese 0,1%", explican a Público.En Sumar, esta derrota tampoco altera el discurso oficial. Los de Yolanda Díaz critican el bloqueo ejercido por las derechas. "Ningún grupo tiene motivos para hacerlo. Ese proyecto permitiría llevar a cabo políticas que hay que llevar", sostienen en conversación con este medio. El plan del Ejecutivo es, vistas las complicaciones para aprobar grandes medidas, visibilizar la oposición y bloqueo que ejercen las derechas, con el Partido Popular y Vox como baluartes del antisanchismo. Los vaivenes de Junts son menos oscilantes y la formación catalana se postula, cada vez con más frecuencia, en la oposición al Gobierno. PSOE y Sumar acumulan ya varias derrotas parlamentarias debido al cambio de paradigma de Junts, que incluso ha pedido a través de mociones la convocatoria electoral adelantada. PublicidadMientras los planes económicos del Gobierno quedaban encallados, en el Partido Popular no prestaron mucha atención al pleno. La noticia de la inhabilitación del hermano de Pedro Sánchez consumió todo su foco, del que, dijeron, era un motivo suficiente como para que se convocaran elecciones. Con sus votaciones y la conseguida paralísis parlamentaria, los populares no vieron la necesidad de hacer más valoraciones sobre la derrota parlamentaria de Sánchez.Los Presupuestos, ¿un objetivo imposible?Aunque actualmente la aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado parezcan una quimera, los socios de Gobierno no pierden la fe. Desde Moncloa consideran que los Presupuestos se presentarán igualmente y que la intención es "llevarlo a la vuelta de vacaciones" sin una fecha clara, barajándose ahora mismo entre finales de septiembre y principios de octubre con el compromiso de que "estarán a 31 de diciembre".Por parte de Sumar, el socio menor del Ejecutivo, consideran que la derrota por el objetivo de estabilidad no afecta a los plazos de la legislatura porque "el último aprobado es suficientemente expansivo para hacer muchas cosas".PublicidadLas elecciones generales serán en 2027 y la votación de unos Presupuestos Generales cada vez se perfila más como el momento nuclear de la recta final de la legislatura. Aunque el presidente Sánchez ha rechazado la posibilidad de adelantar elecciones, las izquierdas aspiran a que en la ciudadanía cale el bloqueo institucional de las derechas y eso agite al electorado, que, según las encuestas, está volcado hacia las fuerzas conservadoras. Las derechas, por el contrario, trabajan bajo la idea de proyectar una debilidad del sanchismo y que esto sea el el acicate final para un cambio en las urnas.