El sismo de magnitud 5.4 registrado frente a las costas del Pacífico de México dejó algo más que un temblor perceptible en el occidente de Guatemala.

También dejó una explicación sobre cómo las características del terreno pueden cambiar la forma en que se siente un terremoto.

Aunque Ocós era el municipio guatemalteco más cercano al epicentro, el movimiento fue más intenso en Malacatán y la cabecera departamental de San Marcos. La explicación podría estar en un fenómeno conocido como efecto de sitio.

En el occidente del país, habitantes de San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu y Suchitepéquez reportaron haber sentido el movimiento.

Víctor Tzorin, del Servicio Sismológico de Guatemala (SSG) de la Universidad Mariano Gálvez, explicó que el efecto de sitio es un fenómeno mediante el cual las características geológicas del terreno influyen en la propagación de las ondas sísmicas.