Niños y hombres bucean entre cultivos inundados para rescatar las últimas mazorcas de maíz con las que esperan alimentar a sus familias, aunque saben que la mayor parte de la cosecha ya se perdió por las inundaciones en Secacaj, Fray Bartolomé de las Casas, Alta Verapaz.

En Secacaj, ubicada a unos 45 minutos del casco urbano de Fray Bartolomé de las Casas, hace apenas unos días había extensas parcelas de maíz, frijol y yuca, hoy solo sobresalen algunas hojas entre dos y tres metros de agua. Sus habitantes saben que, aunque el nivel de las inundaciones descienda, la cosecha está perdida. El maíz comenzará a pudrirse y ya no podrá consumirse ni venderse.

Entre quienes intentan rescatar parte de su producción está Rosario Caz Choc, de 37 años. Con varias mazorcas en las manos, cortadas por sus propios hijos bajo el agua, relata el golpe que las inundaciones dieron al patrimonio de su familia.

Perdió cuatro manzanas sembradas de maíz y yuca, con pérdidas estimadas en Q5 mil, dinero que representaba el sustento de su hogar. Otros habitantes reportan pérdidas de entre Q10 mil y Q15 mil.

La emergencia también comienza a pasar factura a la salud. Sus hijos presentan lesiones e infecciones en los pies por permanecer durante horas en agua contaminada mientras trataban de salvar la cosecha. Ella también ha sufrido lesiones en la piel.