En su último servicio el técnico galo vio como España no dejó correr a su temible delantera en Dallas
En tiempos en los que la igualdad, la libertad y la fraternidad están seriamente amenazadas por los populismos extremos, La Marsellesa retumbó en el corazón de Texas. Minutos antes, la vieja canción francesa en la voz de Charles Aznavour retumbaba en el techado estadio AT&T de Dallas en competencia con el flamenco, según las cámaras internas emitían imágenes de una u otra selección por la mastodóntica pantalla que presidía el puntero recinto de los Dallas Cowboys. La alternancia la rompió el reputado Dj local Steve Aoki para simular con su electro house una macrorave bajo la retráctil cúpula de acero del coliseo tejano. Solo los himnos nacionales acallaron el estadio por el minuto de silencio guardado por la muerte del exemir catarí Hamad bin Khalifa Al Thani, fallecido el pasado domingo a los 74 años de edad. Este fue un dirigente muy activo en la organización del Mundial 2022 disputado en Qatar. La FIFA también incluyó la conmemoración a las víctimas del atentado terrorista islamista de Niza en 2016.
“Saque”, eligió Rodri cuando salió ganador del sorteo de campo ante Kylian Mbappé. España quería la pelota desde el principio y Francia se dispuso a enfrentar al rival que mejor la cuida. Deschamps se desesperó cuando Rabiot, que debía ser su centrocampista más seguro en el pase, perdió dos balones seguidos. Al lado del veterano centrocampista del Milan reapareció Aurelien Tchouameni, ausente en los octavos y en los cuartos de final. Deschamps se la jugó al prescindir de Koné, que había cumplido ante Paraguay y Marruecos, para alinear a un futbolista que llevaba 15 días sin jugar. Los contratiempos se le agolparon a Francia. Digne golpeó la pierna de Lamine Yamal en su intento de despejar una pelota llovida que él mismo había interceptado con la cabeza. Maignan quiso cambiar el balón para desestabilizar a Oyarzabal, pero el colegiado se lo impidió. Al poco, Saliba, el central más fiable de Francia y uno de los mejores del torneo, se rompió. Deschamps asistió atónito a tanto infortunio.











