Arlington (EE.UU.) (EFE).- Con una magnífica actuación colectiva y los goles de Mikel Oyarzabal, de penalti en el primer tiempo, y Pedro Porro tras el descanso, la selección española de Luis de la Fuente le amargó la fiesta nacional a Francia y se clasificó a la final del Mundial, donde aguarda el rival de la semifinal que enfrentará mañana, en Atlanta, a Inglaterra y Argentina.
Observados desde la grada por Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi, la generación que coronó a España en Sudáfrica, el conjunto de Luis de la Fuente firmó una actuación para la historia. Puede que no la más brillante, pero sí la más efectiva para dejar en la cuneta al conjunto que más había asustado.
Mikel Oyarzabal (i) de España celebra un gol en el partido de semifinales del Mundial de la FIFA 2026. EFE/ Lavandeira Jr
Mérito de un grupo de jugadores que siempre creyó en sus posibilidades, respaldado por la confianza de los más jóvenes y por la lección táctica de Luis de la Fuente, que supo adaptar el equipo a las circunstancias y tomar decisiones difíciles cuando fue necesario.
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