Análisis Exclusivo suscriptores En la tarde de este martes comienzan oficialmente las negociaciones para definir la repartición de las dignidades del Congreso. La proposición fue aprobada este martes en la plenaria del Senado. Foto: SenadoPERIODISTA14.07.2026 16:05 Actualizado: 14.07.2026 16:13

El presidente electo Abelardo de la Espriella ya ha dejado saber oficial y extraoficialmente que le gustaría que Alfredo Deluque, del Partido de la U, fuera el presidente del Senado en el primer año y que Daniel Briceño, del Centro Democrático, asumiera la misma dignidad en la Cámara. No solo es un mensaje que le ha llegado a los congresistas, sino que el propio ministro del Interior, Rodrigo Lara, lo confirmó en un diálogo con la prensa. LEA TAMBIÉN Deluque es un viejo amigo de Abelardo de la Espriella y desde el comienzo fue uno de los que se movió a su favor en la contienda presidencial. Igualmente, de acuerdo con fuentes del Partido de la U, es cercano a Carlos Suárez, el estratega que es autor de la victoria del presidente electo y quien dijo que no aceptará un puesto en el Gobierno, pero sí estará en su círculo de consejeros.Por su parte, Briceño es la estrella en ascenso del Centro Democrático y quien viene con la votación más alta en la Cámara. A esto hay que sumarle que fue uno de los que rápidamente se movió a las toldas del ganador de la segunda vuelta tras la derrota de Paloma Valencia.A pesar de que los dos tienen el guiño presidencial y De la Espriella actualmente cuenta con una amplia favorabilidad y llega con unas mayorías iniciales en el Congreso, no está tan fácil que se logre lo presupuestado por el mandatario electo y su equipo. Hay muchos intereses en juego. LEA TAMBIÉN El principal obstáculo para lo proyectado por el gobierno entrante es el poco ambiente que hay para una presidencia para Alfredo Deluque. Por un lado, varios sectores ven con reservas una presidencia del Partido de la U, cuando no es la bancada más grande.Aunque se uniría a Cambio Radical y Salvación Nacional para las negociaciones, no tiene una bancada de peso frente al Centro Democrático y otros sectores con afinidades al gobierno De la Espriella, como liberales y conservadores.Además, ven en ‘la U’ una colectividad que ha sido cercana al saliente presidente Gustavo Petro, por lo que cuestionan entregarle el liderazgo del Senado durante el primer año. Algunos de los que han estado en la colectividad de Deluque han sido petristas declarados, como lo es el senador Antonio Correa, que incluso se separó de la determinación de su partido de apoyar a Paloma Valencia. Los contrarios a una presidencia de Deluque señalan que sin Correa, es aún menor el sector de ese partido cuyo voto será para los proyectos de la nueva administración. LEA TAMBIÉN En el sector del Centro Democrático también recuerdan el pasado santista de Alfredo Deluque, que cuando fue presidente de la Cámara fue el que ayudó a que se votaran iniciativas relacionadas con el acuerdo de paz.Precisamente la colectividad uribista es una de las que se ha apartado de la postura del presidente De La Espriella. En este caso señalan que la presidencia debería ir para ellos, pues son la bancada más grande, solo por detrás del Pacto Histórico, que estará en la oposición.Señalan que las 17 curules que lograron el 8 de marzo, frente a las 8 de ‘la U’, los hacen merecedores de dirigir los designios del Senado para el primer año del cuatrienio. Incluso se han comenzado a mover fichas como Honorio Henríquez, Carlos Meisel y hasta el recién llegado Andrés Forero, que tuvo un destacado paso por la Cámara. También han alzado la mano Alirio Barrera y otros de los miembros del partido de gobierno más numeroso en Senado y Cámara. Algunos de estos incluso estarían tendiendo puentes con el Pacto Histórico para tener su apoyo en una eventual votación. LEA TAMBIÉN Si en Senado se materializan las intenciones del Centro Democrático, casi que se bloquearía automáticamente la aspiración de Daniel Briceño, que es de dicha colectividad. El uribismo ha dicho que su principal objetivo será el Senado, por lo que el representante con mayor votación del Congreso comienza su aspiración con una clara desventaja. Es muy raro que un partido ostente las dos corporaciones en un mismo año.A esto hay que sumarle que en dicha colectividad tampoco hay mucha afinidad con la idea de que Briceño asuma la presidencia de la Cámara. Por un lado, cuestionan que un recién llegado asuma de inmediato la segunda dignidad más importante del Congreso. También ven su aspiración como una imposición del presidente electo y no como un acuerdo al interior del partido.Otro factor que varios de los consultados le comentaron a EL TIEMPO es que si bien Briceño hizo parte de la campaña de Paloma Valencia, vieron en muchas de sus declaraciones previas a la primera vuelta una deslealtad que terminó por sepultar la aspiración de la todavía senadora. LEA TAMBIÉN A la espera de que se concrete o no la aspiración del representante del Centro Democrático están otros partidos de gobierno, especialmente Cambio Radical, que también está aliado al Partido de la U. La colectividad del fallecido Germán Vargas Lleras tiene entre sus nombres posibles a los representantes Julio César Triana, John Edgar Pérez y Jorge Méndez.El Partido Conservador también estaría en la búsqueda de la presidencia con Nicolás Barguil, primo de David Barguil, que regresa al Senado en este cuatrienio.Todo este choque de intereses de las colectividades viene condimentado con las molestias que han comenzado a tener los partidos con el presidente electo. Al señalar que quiere gobernar sin ellos y marcar distancia con el Congreso, las colectividades han comenzado a expresar sus diferencias. Señalan que si bien es cierto que apoyaron a Abelardo de la Espriella, ven con preocupación la falta de representación en el gabinete. LEA TAMBIÉN Las fuerzas del CongresoEl tema de las presidencias dejará ver cómo están las fuerzas en el Congreso. Abelardo de La Espriella comienza con una bancada mayoritaria en Senado y Cámara. Tendrá el apoyo de Centro Democrático, Cambio Radical, Partido de la U, Partido Conservador y Partido Liberal. Eso le da una bancada mayoritaria, que en el papel le ayudará a tramitar sus proyectos.No obstante, también tendrá una gran bancada de oposición en su contra. El Pacto Histórico fue el partido con más escaños en Senado y Cámara. Tiene 33 representantes y 25 senadores. Todavía no está claro si la Alianza Verde acompañará al partido de izquierda en este sector. La colectividad de centro está buscando marcar distancia del petrismo y algunos consideran que la mejor forma es declararse como independientes. Además, algunas credenciales verdes en gobiernos locales y departamentales consideran que necesitan recursos del gobierno, por lo que no quieren que la colectividad tome un tono confrontacional desde el inicio.Debate por la posesión de De la Espriella. Foto:JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.