El Departamento de Salud de Florida en Miami-Dade emitió el viernes 12 de julio una advertencia sanitaria al público tras detectar niveles elevados de bacterias fecales en tres playas del condado.
La medida, que afecta tanto a residentes como a turistas, responde a pruebas de calidad del agua realizadas el jueves 11 de julio.
El objetivo es prevenir el riesgo de enfermedades asociadas a la exposición a aguas contaminadas, según comunicados oficiales.
La autoridad sanitaria informó que North Shore Ocean Terrace, Bark Beach y Golden Beach permanecerán cerradas para actividades acuáticas hasta nuevo aviso.
La prohibición se mantendrá vigente hasta que los análisis confirmen que los niveles de bacterias se encuentran bajo los límites que la normativa estatal considera seguros.














