EL PAÍS cumple 50 años de un proyecto compartido con sus lectores. Medio siglo de vida dedicado a descubrir la verdad y publicarla. Dentro de las celebraciones y actos conmemorativos, el diario ha lanzado Amigos de EL PAÍS, una modalidad de suscripción para quienes quieren ir más allá de la lectura y acercarse al periódico desde dentro. El corresponsal de Asuntos Globales, Andrea Rizzi, ha protagonizado el primer encuentro celebrado para este grupo de suscriptores, que busca una relación más directa con el periódico. El evento tuvo lugar el pasado jueves 2 de julio en la sede de Miguel Yuste, en Madrid, y estuvo moderado por la periodista Ana Alonso de Blas.“Os necesitamos, así que muchas gracias por vuestro apoyo”, agradeció Alonso antes de dar comienzo a la charla, que fue seguida por decenas de suscriptores en formato virtual. Durante el evento, Rizzi desgranó la cobertura como enviado especial a la Cumbre del G-7, celebrada hace unos días en Francia, y analizó la frágil tregua política en Oriente Próximo, los compromisos para reforzar el apoyo a Ucrania y el futuro de las relaciones geopolíticas.“El mundo se halla en una fase de movimiento hacia atrás del péndulo”, explicó. “La globalización da paso a una fragmentación comercial, pero no solo, las democracias sufren y están en retroceso después de una fase de expansión tras la caída del muro de Berlín, en la cual el sueño kantiano de un mundo basado en instituciones se ve atacado”, añadió.Un balón de oxígeno para UcraniaEl periodista celebró que los socios del G-7 asumieran el compromiso conjunto de endurecer las sanciones contra Rusia y reforzar el apoyo defensivo a Ucrania. Rizzi calificó el entendimiento de “sorprendente” si se tiene en cuenta “la trayectoria de la administración Trump” y señaló una realidad subyacente que, a su juicio, “merece la pena observar”: “Es la de un auténtico cambio de marea en el conflicto”. Hasta hace pocos meses, “Ucrania estaba en dificultades materiales, con falta de recursos humanos y una depresión anímica”, señaló, a lo que hay que sumar la retirada de suministros de EE UU.Ucrania y Europa, explicó, han logrado “sobreponerse” en conjunto, gracias al préstamo de 90.000 millones de euros de la UE y a la asombrosa capacidad de adaptación del país, “hasta el punto de configurar un complejo de industria de defensa a la vanguardia mundial”.El frágil acuerdo en IránEl autor de La era de la revancha relató que “hubo un respiro de alivio” entre los líderes del G-7 tras conocerse el acuerdo de paz entre EE UU e Irán. “Al mismo tiempo, cautela, porque es un pacto muy frágil y está por ver que pueda aguantar”. Para Rizzi, se trata de “la historia de otra derrota”: la de Donald Trump. Defendió que “EE UU ha fracasado en una operación ilegal” porque ha demostrado “un liderazgo sustancialmente incapaz de operar con criterios de profesionalidad básicos” y ha actuado “sin una planificación adecuada”.“Si bien han conseguido degradar las capacidades militares de Irán y elementos del programa nuclear, no han conseguido hundir al régimen ni debilitarlo”, argumentó. De hecho, se ha visto fortalecido tras “una tendencia nefasta de enormes protestas populares”. El acuerdo que está sobre la mesa, además, favorece a Irán con la apertura del estrecho de Ormuz durante sesenta días y abre la puerta a cobrar un peaje pasado este tiempo.La posición de EuropaFrente al nuevo tablero geopolítico, Europa avanza con dificultad. “No se puede trazar en blanco y negro. Estamos haciendo muchas cosas para adaptarnos, en algunas de ellas con acierto”, explicó, como en el caso del apoyo a Ucrania. Si bien “no podemos caer en el catastrofismo”, defendió el modelo de valores y derechos europeo y abogó por algunos elementos del poder duro, como el gasto en defensa, para preservarlo: “En una jungla con depredadores desatados, quedarse quietos rezando para que no te agredan no es una gran solución”, apuntó.Para Rizzi, los europeos deben alejarse de la idea de “centralidad” y revisar cuestiones en las que, consideró, “no se ha estado a la altura”, como el genocidio en Gaza o el procesamiento del pasado colonial. “Debemos reconsiderar nuestro lugar en el mundo y entender que estamos expuestos a un contexto de depredación absoluta”, remachó.Una oportunidad para ChinaEn cuanto a la posición de Pekín, Rizzi destacó que “si bien China no está en una balsa de aceite, se está aprovechando de la situación de EE UU y Rusia”. Para el periodista, Donald Trump está perpetrando el “suicidio geopolítico de Estados Unidos”, como ya esgrimió en su newsletter Apuntes de geopolítica, a la que puedes apuntarte aquí.Rizzi señaló la desconfianza hacia Trump entre los líderes europeos y habló también de la cautela a la hora de confrontar con Trump. Extrajo dos lecciones claras: “EE UU es una fuerza formidable y quien lo subestima lo hace asumiendo un riesgo. Por otro lado, no se puede dar por descontado que China consiga convertirse en fuerza dominante”.El periodista dibujó una nueva realidad “multipolar asimétrica”, con dos grandes polos —EE UU y China— y otros actores relevantes, entre los que situó a Europa e India. También advirtió que “China no es una potencia benévola” y que su régimen “aplasta la libertad individual”. “[China] no se puede permitir que Putin se venga abajo, no les disgusta que los europeos suframos”, reveló.La acogida de los suscriptoresDurante el evento, los Amigos de EL PAÍS pudieron hacer sus preguntas al periodista. Ignacio Alonso, Amigo desde el pasado 4 de mayo, quiso saber qué puede hacer el ciudadano en este contexto a nivel individual. “Cada uno de nosotros tiene la capacidad de oponerse y rebelarse. La oposición a estas corrientes oscuras es posible”, argumentó Rizzi. “Hay una rebeldía extraordinaria en el mero hecho de aparcar el teléfono y dedicarse a leer a fondo un periódico”. Y citó unos versos del poeta italiano Eugenio Montale como metáfora para hacer frente a los grandes dueños de las redes sociales: “busca una malla rota en la red / que nos oprime; ¡salta fuera, huye!”.“Cada uno de nosotros tiene la capacidad de oponerse y rebelarse. La oposición a estas corrientes oscuras es posible”Andrea Rizzi, corresponsal de Asuntos Globales de EL PAÍSAlgunos suscriptores compartieron sus impresiones tras el primer evento de Amigos de EL PAÍS. José Aurelio Paredes Ayala siguió el encuentro de forma virtual desde Valencia. Destacó “la calidad de la información y que te hagan sentir parte del proyecto”. Carlos Rodríguez Corral, de 30 años, también se conectó de forma remota: “Aún no me ha dado tiempo a disfrutarlo lo suficiente como para tener una opinión formada, pero mis primeras impresiones son muy positivas”.Hazte Amigo de EL PAÍSFormar parte de Amigos de EL PAÍS es acceder a experiencias, contenidos y propuestas pensadas solo para ti. Estas son las ventajas de hacerte Amigo:Regalo anual exclusivo: este año, una fotografía icónica del 23F.Acceso garantizado a encuentros con el director, nuestras grandes firmas y redactores.Una suscripción anual para regalar a quien tú quieras.Acceso preferente a eventos y experiencias exclusivas.Talleres de la Escuela de Periodismo UAM - EL PAÍS.Participación en concursos de relato.Newsletters exclusivas con análisis y el “detrás” de las historias.