El 17 de junio, la casa real noruega anunciaba que la princesa Mette-Marit, de 52 años, había sido sometida a un exitoso trasplante de pulmón. A punto de cumplirse un mes de aquella intervención, las buenas noticias continúan llegando para la esposa de Haakon de Noruega: ha recibido el alta y ya puede regresar al palacio de Skaugum, con su marido y sus hijos. En un comunicado emitido por la institución nórdica, es Mette-Marit de Noruega la que informa de la actualización. “Estoy profundamente agradecida. Ante todo, quiero agradecer a todos los que deciden donar órganos. Gracias a la donación de órganos he recibido el regalo de mi vida. Me faltan las palabras para expresar mi profunda gratitud y humildad”, comienza el escrito publicado en la web de palacio. “También quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los que me han apoyado a lo largo de este largo camino: mi familia, los médicos, cirujanos, enfermeras, fisioterapeutas y demás profesionales sanitarios, así como a todos aquellos que contribuyen de forma inestimable al sistema sanitario noruego cada día”, continúa explicando la princesa. La futura reina del país nórdico fue diagnosticada en 2018 de fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que ha afectado en su día a día y sus compromisos reales. En el último año, su situación se había agravado hasta el punto de que su equipo médico ya empezó a plantearse la posibilidad de someterse a un trasplante de pulmón. “Quiero enviar un saludo muy especial a mis amigos que viven con fibrosis. Han sido extraordinarios durante uno de los periodos más difíciles de mi vida. Vivir con fibrosis no es para cualquiera, y no pasa un día sin que piense en su fortaleza”, explica. Y concluye: “Agradezco profundamente el cariño y la consideración que he recibido de tantas personas en toda Noruega durante mi enfermedad. Me han dado fuerzas cuando más las necesitaba. Muchísimas gracias”. Su marido, el príncipe heredero Haakon de Noruega, también ha querido agradecer el apoyo y el trabajo del equipo médico. “Es un gran alivio tener a la princesa de vuelta en casa tras su salida del hospital. Todos estamos muy contentos de que la fase inicial haya transcurrido tan bien. También estamos muy impresionados con el hospital Universitario de Oslo. Si bien sabemos que nos espera un largo periodo de recuperación y que pueden surgir complicaciones, nos sentimos muy satisfechos de haber llegado hasta aquí”, afirma el primero en la línea de sucesión al trono. Are Holm, jefe del departamento de Medicina Respiratoria del hospital Universitario de Oslo, ha compartido más detalles sobre su evolución, que, aunque es positiva, es solo el comienzo del proceso de recuperación: “El estado de salud de la princesa heredera es tan bueno como cabe esperar dadas las circunstancias. Durante los próximos seis meses, la princesa se someterá a rehabilitación física y será monitoreada de cerca para detectar posibles complicaciones, incluyendo rechazo e infecciones. En una recuperación sin complicaciones, suele transcurrir aproximadamente un año antes de que la condición del paciente entre en una fase más estable”.El comunicado emitido por la casa real noruega confirma que Mette-Marit de Noruega no realizará actos oficiales durante el periodo de rehabilitación, por tanto, no se espera que regrese hasta al menos dentro de medio año. También afirman que Haakon de Noruega continuará cumpliendo con sus compromisos oficiales durante este tiempo, pero que irá ajustándolos para pasar tiempo con su esposa.El pasado 5 de julio, la princesa salió unas horas del hospital para disfrutar en compañía de Haakon de Noruega del partido que enfrentó a la selección nacional con Brasil. Tras la victoria que les dio el pase a cuartos de final, la casa real noruega compartió las primeras imágenes de ella tras la operación. El alta llega horas después de que se confirmase que el Tribunal del Distrito de Oslo permitiese a su primogénito, Marius Borg, cumplir cuatro semanas de condena en su casa, junto a su familia. Y lo hará con una tobillera electrónica. “Mi familia ha pasado por un momento muy difícil. Toda la familia está apoyando a mi madre. No poder participar en el apoyo a mi madre es increíblemente difícil. Es un proceso largo e increíblemente exigente. Toda mi familia está en casa y participa en la rehabilitación; estar al margen es increíblemente duro“, explicó el condenado a cuatro años de cárcel antes de la vista de este lunes. Además, explicó que en las últimas semanas solo podía salir 45 minutos de la prisión de la cárcel de alta seguridad de Ila, cercana a Oslo.