Al menos cinco personas han muerto y otras dos han resultado heridas tras desatarse un incendio por causas por el momento desconocidas en un edificio en obras situado cerca de una céntrica plaza de Bruselas. Las autoridades buscan al menos a una víctima más, que se teme también fallecida. Los fallecidos habían quedado atrapados en uno de los ascensores del bloque, próximo a la popular plaza de Brouckère, en el corazón de la capital belga, al que los bomberos no lograron acceder hasta pasadas varias horas desde el siniestro. Hasta el lugar se desplazaron en la tarde las máximas autoridades del país, incluido el rey Felipe.Aunque el incendio comenzó poco antes de las 8.00 de la mañana, solo bien pasadas las 17.00 lograron los equipos de emergencia llegar hasta uno de los ascensores donde horas antes habían logrado un “acceso visual” que les permitió constatar que había un número indeterminado de cuerpos. El difícil acceso hasta el aparato complicó las tareas de rescate, que no han sido aún dadas por terminadas. Un portavoz confirmó que se habían recuperado cinco cuerpos y que se buscaba a una sexta persona reportada desaparecida. En declaraciones a la cadena RTBF, el alcalde de Bruselas, Philippe Close, también confirmó los peores presagios.“Era lo que nos temíamos”, confesó Close, presente durante toda la jornada en el lugar de la tragedia, un antiguo edificio oficial de la Villa de Bruselas que estaba siendo remodelado. Según explicó, los cuerpos aún están siendo identificados. Aunque el alcalde reconoció que no se espera encontrar con vida a la sexta persona que figuraba aún como oficialmente desaparecida, también se mostró relativamente confiado en que no habrá más víctimas, dado que el resto de los obreros presentes en la mañana han sido localizados. En el momento del siniestro, poco antes de las 8 de la mañana, en el edificio, que está siendo remodelado, había más de 200 obreros, la mayoría de los cuales pudieron ser evacuados rápidamente. El fuego se declaró en el edificio OXY, un antiguo centro administrativo del distrito de Bruselas centro. Las causas son todavía desconocidas. Según el diario Le Soir, el fuego, desatado en la segunda planta del edificio, era pequeño en un primer momento y pudo ser apagado. Después, sin embargo, algunas llamas se propagaron por la caja del ascensor, provocando otro incendio que también acabó siendo controlado. La responsable de una tienda aledaña que se vio obligada a cerrar por el siniestro ha explicado a este diario que desde casi el primer momento la zona fue sellada y se llenó de servicios de emergencia, bomberos, policías y ambulancias. La joven, que ha preferido no dar su nombre, ha asegurado que en el edificio se han reportado algunos incidentes previos, incluido otro incendio hace unos dos años. El fuego de este martes provocó el bloqueo durante horas de una de las plazas más populares del centro peatonal de Bruselas, lugar habitual de compras y paseos de residentes y turistas que continuaban llenando las calles aledañas, muchos de ellos indiferentes a la tragedia sucedida a escasos metros. Esfuerzo para encontrar a las víctimasLos esfuerzos se concentraron sobre todo en encontrar a las seis personas inicialmente dadas por desaparecidas. No estaba claro si todas se encontraban en el ascensor en el que se concentraban este martes todos los esfuerzos iniciales o si algún cuerpo está en un segundo aparato al que los bomberos ni siquiera han podido acceder aún. “Los bomberos lograron encontrar una pequeña abertura en uno de esos ascensores y allí descubrimos a varias víctimas”, había explicado previamente un portavoz de la Fiscalía del Trabajo de Bruselas, Brecht Speybrouck. Tampoco está claro si las víctimas estaban usando el ascensor cuando les sorprendió el fuego o estaban trabajando en el aparato. Otras dos personas han sido trasladadas al hospital militar Neder-over-Heembeek con quemaduras, mientras que un bombero fue atendido en el lugar mismo del siniestro por hipertermia.Las autoridades han designado ya a un experto en incendios que deberá investigar el origen y desarrollo de este siniestro, así como si se produjo alguna imprudencia a la hora de evacuar el edificio tras el primer fuego.El bloque de varias plantas estaba en plenas obras de rehabilitación para ser convertido en un edificio de apartamentos y locales de ocio, por lo que en el momento del suceso se encontraban numerosos obreros en el interior. La mayoría de ellos fue desalojada antes de que se propagara el fuego por los ascensores.A media tarde, hasta el lugar del siniestro se acercaron el primer ministro belga, Bart De Wever, y el rey Felipe. Acompañados por el alcalde de la ciudad, Philippe Close, los altos responsables saludaron a las fuerzas del orden y emergencias que aún trabajaban en el lugar, además de reunirse brevemente en privado con los familiares de alguno de los desaparecidos y trabajadores del lugar, según fuentes oficiales.