Noticia Exclusivo suscriptores A pesar de que le queda menos de un mes, ordenó presentar las dos iniciativas el 20 de julio, fecha en la que se instala el nuevo Congreso.El presidente Gustavo Petro en entrevista con AFP. Foto: Raul ARBOLEDA / AFPPERIODISTA14.07.2026 12:20 Actualizado: 14.07.2026 12:20
A Gustavo Petro le quedan tres semanas al frente de la Presidencia de la República y a pesar de ello sigue en su postura de presentar proyectos de ley para que los discuta el nuevo Congreso, que se instala el 20 de julio. Hace varias semanas, el mandatario saliente ordenó que se presentara una nueva reforma tributaria. Ahora también se ha planteado la radicación de una ley antifracking.“Los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente radicarán el próximo 20 de julio, durante la instalación del Congreso para el periodo constitucional 2026-2030, la ley antifracking, una iniciativa que busca proteger la vida, el agua y los ecosistemas del país, sustentada en la evidencia científica”, dice un comunicado firmado por ambas carteras y que se conoció durante el fin de semana. Todo gobierno está en la potestad de radicar proyectos de ley hasta el último día de su vigencia, que en el caso de Gustavo Petro es el 7 de agosto. Sin embargo, no se acostumbra que en las últimas semanas se lleve a cabo dicha tarea, pues normalmente se deja que el siguiente gobierno llegue con su propia agenda legislativa y establezca cuáles serán las prioridades. Sin embargo, las tensiones entre las administraciones entrante y saliente han hecho que este principio no se cumpla. No solo el gobierno Petro ha seguido radicando proyectos, sino que también ha dicho que ejecutará acciones de gobierno, como la contratación, hasta el último día. Más allá de sentar una posición política, poco efecto tendrán los proyectos que presente Gustavo Petro en la recta final de su gobierno. Precisamente los miembros del Pacto Histórico, varios de ellos consultados por este diario, saben que es una acción netamente política para dejar una constancia de cuáles son las políticas que, a su consideración, deberían ser tramitadas por el nuevo Legislativo. En las toldas de la izquierda saben que es un acto simbólico la radicación de ambos proyectos, pues son conscientes de que no tienen las mayorías para tramitar las propuestas. “El Congreso ya mostró su poca favorabilidad cuando dejaron hundir proyectos como la jurisdicción agraria, Ministerio de la Igualdad, entre otros”, señalan algunos de los consultados. Si en el cierre de la legislatura no tenían los votos necesarios para adelantar el trámite de esas propuestas, ahora menos con un Congreso completamente adverso que está a la espera de que llegue un gobierno con una postura diametralmente contraria al saliente. Además, apuntan a que solo podrían prosperar las iniciativas con un trámite exprés, pues la nueva administración, como representante del Ejecutivo, podría retirarlas apenas asuma el poder, el 7 de agosto. Como son posturas contrarias al proyecto de Abelardo de la Espriella, es muy seguro que no duren mucho en el Legislativo. Por eso, señalan que el único objetivo es dejar registro de una voz divergente frente a lo que plantea el nuevo Presidente. Para Gonzalo Araujo, analista de Orza, ambos son temas reiterativos de la administración Petro, pero no tendrán mayor incidencia en la agenda pues se está ante “el gobierno que menos éxito legislativo ha tenido en los años recientes”. Sin embargo, al mismo tiempo señala que puede implicar un cierto reto para la administración entrante. “El próximo Congreso será muy retador para el Gobierno de Abelardo de La Espriella y su gabinete. Tendrán que manejar muy bien las relaciones con las bancadas porque en cualquier momento y con una gran facilidad pueden perder mayorías y necesitar de la negociación individual con los parlamentarios, que ha sido uno de los mayores males de nuestro sistema político”, apuntó el experto. JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







