El Gobierno activó un fondo de $ 1, 2 millones destinado exclusivamente a la reactivación económica del sector cocotero de la provincia de Esmeraldas, tras el azote del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), una plaga que arrasó las plantaciones y dejó a cientos de familias sin producción, sin ingresos y sin una alternativa clara para recuperar su economía. Ante la situación, el Gobierno señaló que “no es solo un problema agrícola: es una crisis social y económica profunda que golpea a comunidades afroecuatorianas que construyeron su vida entera alrededor de este cultivo”.En esta línea, la Secretaría de Gestión y Desarrollo de Pueblos y Nacionalidades activó los proyectos de desarrollo económico para las organizaciones afectadas; y BanEcuador busca llegar a acuerdos de reestructuración y refinanciamiento de deudas y créditos para las familias que perdieron toda su producción y no han podido cumplir sus obligaciones financieras.PublicidadLa ministra Julia Angulo acompaña este proceso con presencia directa y constante en el territorio. Durante la semana del 6 al 10 de julio mantuvo reuniones en la provincia orientando técnicamente a los grupos cocoteros interesados en acceder al beneficio. Del 15 al 19 de julio retomará sus recorridos para verificar personalmente las afectaciones en campo, y continuará recorriendo los territorios junto a las organizaciones que han presentado proyectos integrales de impacto, incluyendo a las familias afectadas de Eloy Alfaro, San Lorenzo y el recientemente reconocido cantón de Borbón.“Este fondo no es una promesa: es una respuesta concreta a un clamor que los cocoteros de Esmeraldas venían sosteniendo durante años. El presidente Daniel Noboa Azín escuchó ese llamado y respondió con hechos. Estamos aquí para acompañarlos hasta que cada familia pueda volver a producir. Adelante, con firmeza”, señaló la ministra Angulo.De acuerdo con el Gobierno, este beneficio va más allá de recuperar una plantación: es la oportunidad para que las familias cocoteras diversifiquen sus fuentes de ingreso y fortalezcan su economía frente a futuras contingencias. Porque una comunidad que depende de una sola actividad es vulnerable y este gobierno lo sabe. La meta no es solo que vuelvan a producir coco: es que ninguna familia quede sin sustento cuando la naturaleza golpea.PublicidadPublicidad“Invertir en la reactivación del sector cocotero es invertir en la identidad y el futuro de las comunidades afroecuatorianas de Esmeraldas”, concluyó el Régimen.