EntrevistaLa familia del joven asegura que el vehículo de emergencia habría cruzado un semáforo en rojo. El accidente ocurrió sobre las 11:20 de la noche del 10 de julio, en la intersección de la calle 13 con carrera 65, en el occidente de Bogotá. Foto: Archivo particular/EL TIEMPOSUBEDITORA DE BOGOTÁ 14.07.2026 08:03 Actualizado: 14.07.2026 08:03

La normalidad de la calle 13 con carrera 65, una de las intersecciones con mayor flujo vehicular del occidente de Bogotá, se rompió la noche del pasado 10 de julio. Eran cerca de las 11:20 cuando, según la denuncia presentada por la familia de un motociclista, una ambulancia lo embistió mientras atravesaba el cruce en sentido oriente-occidente. Desde entonces, el joven permanece hospitalizado en una Unidad de Cuidados Intensivos, con pronóstico reservado, mientras crecen las preguntas sobre la forma en que ocurrió el siniestro y sobre la atención que recibió durante los minutos posteriores al impacto.El caso llegó al despacho del concejal de Bogotá David Saavedra, quien este martes hizo pública la denuncia presentada por los familiares de la víctima. La petición es que las autoridades reconstruyan la secuencia de los hechos y determinen si hubo fallas tanto en la conducción de la ambulancia como en el cumplimiento de los protocolos de atención prehospitalaria.De acuerdo con la información entregada por la familia al cabildante, existe un video que habría registrado el momento exacto del accidente. Según esa versión, las imágenes mostrarían que la ambulancia, al parecer perteneciente al Distrito, ingresó a la intersección sin disminuir la velocidad y, presuntamente, sin activar las luces y sirenas que identifican a un vehículo en misión de emergencia.Los familiares sostienen además que ese mismo registro permitiría observar que el vehículo atravesó el cruce cuando el semáforo se encontraba en rojo. Ese material audiovisual todavía no hace parte oficial del expediente, pues la familia adelanta la búsqueda de la persona que realizó la grabación original para entregarla a las autoridades como elemento probatorio dentro de la investigación.Para los allegados del motociclista, ese video puede convertirse en una de las principales piezas para reconstruir lo ocurrido durante los segundos previos al impacto y establecer si el conductor de la ambulancia actuó conforme a la normatividad vigente para este tipo de vehículos.Sin embargo, la denuncia conocida por el concejal Saavedra va más allá de la dinámica del accidente. Los familiares aseguran que, una vez ocurrió el choque, el joven permaneció varios minutos sin recibir atención inicial por parte de la ambulancia involucrada en el siniestro.Según el relato entregado al cabildante, una ambulancia privada llegó posteriormente al lugar y encontró al motociclista tendido sobre la vía sin que, presuntamente, hubiera sido inmovilizado o recibido maniobras básicas de estabilización por parte del personal del vehículo que lo atropelló.Siempre de acuerdo con esa versión, fueron los integrantes de esa ambulancia privada quienes realizaron la inmovilización de las extremidades del paciente, iniciaron los primeros auxilios y posteriormente emprendieron el traslado hacia la Clínica de Occidente, donde el joven fue ingresado con lesiones de gravedad.La familia sostiene que la atención tampoco estuvo exenta de dificultades. Afirman que mientras se adelantaban las maniobras para evacuar al paciente llegó otra ambulancia del Distrito con la intención de asumir el traslado del lesionado, situación que, según denuncian, desencadenó una discusión entre los equipos de atención.Ese intercambio, aseguran los familiares, retrasó durante varios minutos la salida hacia el centro asistencial, un tiempo que consideran determinante cuando se trata de una persona con lesiones de alta complejidad.Aunque estas afirmaciones hacen parte de la denuncia presentada por los allegados de la víctima y aún deberán ser verificadas por las autoridades, el episodio evidencia una problemática y es la competencia entre ambulancias por los pacientes involucrados en accidentes de tránsito, especialmente en los casos cubiertos por el SOAT.Frente a estos hechos, el concejal David Saavedra recordó que la legislación colombiana establece obligaciones claras para los conductores de vehículos de emergencia. Explicó que, si bien las ambulancias cuentan con algunas prerrogativas cuando atienden una urgencia, estas no las eximen de responsabilidad en caso de ocasionar un siniestro vial.El cabildante recordó que el uso de luces intermitentes y sirenas no elimina el deber de conducir con la máxima precaución, especialmente al aproximarse a una intersección regulada por semáforos.Incluso, señaló que la reglamentación prohíbe incrementar la velocidad para atravesar un cruce cuando el semáforo se encuentra en rojo o amarillo, precisamente por el alto riesgo que representan esos puntos para todos los actores viales.“Las ambulancias existen para salvar vidas, no para ponerlas en riesgo. Este caso debe esclarecerse con total transparencia y establecer si hubo incumplimiento de los protocolos. Bogotá merece respuestas y acciones para que una tragedia como esta no vuelva a repetirse”, afirmó Saavedra.Hasta el momento, la entidad responsable de la ambulancia señalada no ha emitido un pronunciamiento público sobre la denuncia. Tampoco se conocen los resultados de los peritajes de tránsito que permitan establecer oficialmente la secuencia del accidente.Ahora serán las autoridades competentes las encargadas de analizar los videos, recaudar los testimonios de quienes estuvieron en el lugar, revisar los protocolos de atención prehospitalaria aplicados durante la emergencia y establecer si existieron responsabilidades disciplinarias, administrativas o penales.Mientras esa investigación avanza, el joven continúa internado en una Unidad de Cuidados Intensivos. Su familia espera que el caso no quede reducido a un expediente más y que la reconstrucción de lo ocurrido permita establecer por qué una ambulancia que, por definición, está llamada a proteger la vida, terminó en el centro de una denuncia por un accidente y por una presunta omisión en la atención de la misma persona que resultó gravemente herida.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.