Teresa Rodríguez García
Actualizado 14/07/2026 - 14:39h.
Este verano no hay embalse, río tranquilo ni cala resguardada donde no veas a alguien remando de pie sobre una tabla. Y casi siempre te pasa lo mismo: te apetece probarlo, pero enseguida piensas dónde vas a guardar una tabla rígida de tres metros ... los otros diez meses del año, o cuánto vas a acabar sumando en remo, quillas e inflador comprándolos por separado.






