Madrid (EFE).- ¿Golpes de calor en perros de compañía? Identificar a tiempo síntomas preocupantes para la salud del animal por un golpe de calor es fundamental especialmente ahora que llega la canícula a España, el periodo más caluroso del año; un colapso, temblores o jadeos en reposo son señales que requieren atención veterinaria inmediata para evitar consecuencias letales o secuelas irreversibles.

La presidenta del Colegio de Veterinarios de Santa Cruz de Tenerife, María Luisa Fernández, explica en declaraciones a EFE que un perro con un golpe de calor puede llegar a 42 o 43 grados de temperatura corporal, «es una barbaridad».

Alcanzar por un golpe de calor una temperatura sistémica de 42° exige bajar «rápido» esos niveles para evitar complicaciones secundarias, según la experta. El perro podría entrar en «un estado de disfunción que derivara en fallo multiorgánico», ha advertido la veterinaria clínica.

Los perros llevan mucho mejor el frío que el calor. En estado normal, la temperatura suele rondar los 38,5 grados; con fiebre, pueden acercarse a los 40 grados.

En general, los golpes de calor no suelen ser mortales