Ya se ha identificado a nueve de las 12 v�ctimas cuyos cad�veres se encontraron calcinados en las horas posteriores al comienzo del incendio de Los Gallardos, que ha afectado sobre todo al municipio de B�dar.La secci�n Civil y de Instrucci�n del Tribunal de Instancia de Vera, plaza n�mero 3, competente en el levantamiento de los cad�veres, ha avalado ya las nueve identificaciones. En total, las v�ctimas del incendio identificadas hasta el momento son cuatro hombres y cinco mujeres, de los que ocho son extranjeros y uno espa�ol.De las 13 v�ctimas mortales, -una de ellas es una mujer de 93 a�os que muri� en el hospital- cinco proceden del Reino Unido, tres de B�lgica y una de Francia, adem�s de un ciudadano espa�ol. Todas ellas son mayores de edad.Poco a poco se va poniendo rostro y nombre a los fallecidos. Las primeras seis identificaciones que tuvieron lugar esta ma�ana son las de un matrimonio en el que �l es espa�ol, Pedro, y ella ciudadana del Reino Unido, Ana. Tambi�n se ha identificado a otro hombre y a una mujer brit�nica, a una de Francia, presumiblemente, y a un hombre de B�lgica. Entre las v�ctimas de este grave incendio, la francesa Stephanie Navarro, el belga Stanislas Verdonckt y el matrimonio brit�nico formado por Michael y Christine Chard.B�dar es hoy un pueblo roto por el dolor. Las hasta ahora 13 v�ctimas mortales que ha dejado el incendi�, que se inici� en Los Gallardos y que ha calcinado alrededor de 7000 hect�reas de monte, eran vecinas de este pueblo de poco m�s de 900 habitantes de la comarca del Levante Almeriense, donde todos se conocen y donde todos sienten las p�rdidas como propias.En el bar de Antonio, a la entrada de B�dar, se respira una aparente normalidad pero la realidad es que en el semblante de los presentes se observa la sombra de una tragedia que comenz� el viernes con la primera llamarada del incendio m�s letal de la historia de Andaluc�a y sobre la que la mayor�a tiene algo que contar.En una mesa en la terraza, junto a la puerta, est� J.M. que cuenta a EL MUNDO -aunque no quiere ni dar su nombre ni salir en la foto- como �l y su padre atendieron a Jerome Navarro, un ciudadano franc�s afincado en el municipio y hasta la fecha, el �nico superviviente de la conocida como 'la rambla de la muerte'. �Ten�a muchas quemaduras y estaba en estado de shock�, relata. Mientras le realizaban unas primeras e improvisadas curas, recuerda que Jerome �se miraba las manos y besaba su anillo de boda una y otra vez mientras repet�a: mi mujer, mi mujer�.Ni este joven de B�dar, que ser�a quien trasladase a Jerome al centro hospitalario m�s cercano, ni Mat�as, que fue quien lo encontr� mientras alertaba a sus vecinos del fuego, sab�an en ese momento lo que hab�a pasado, aunque pod�an intuirlo.Jerome y su mujer, Stephanie, hab�an llegado a B�dar s�lo dos d�as antes del incendio y estaban alojados en una de las fincas nuevas que se han construido en el Paraje del Curato. El viernes por la noche se vieron sorprendidos por el r�pido y virulento avance de las llamas, que llegar�a a las mismas puertas de su casa.Como otros de sus vecinos, los Navarro tambi�n trataron de huir del fuego y abandonaron su casa para intentar salvarse. Jerome cogi� la moto y Stephanie subi� a los tres perros en el coche y se puso al volante del autom�vil. Se dirig�an hacia la carretera principal, pero en ese momento el fuego avanzaba a gran velocidad y ya era demasiado tarde.En un momento dado Jerome se vio rodeado por el fuego y perdi� de vista a su esposa. Desesperado por salvar su vida salt� a un barranco y desde all� se arrastr� como pudo por el campo hasta que un vecino de B�dar lo encontr�.Stephanie, profesora de matem�ticas en un instituto cerca de Avi��n, no tuvo la misma suerte que su marido. El fuego la engull� mientras trataba de escapar y desde entonces, tanto ella como los perros a los que intentaba salvar est�n desaparecidos. Si bien todo indica que su cad�ver es uno de los que ha aparecido en una rambla pr�xima a su casa.�Viv�amos en una ladera y fuimos los primeros expuestos�, ha dicho Jerome a una televisi�n francesa, pero �nadie nos avis�, ha lamentado. �Las autoridades deber�an habernos avisado, habernos advertido del peligro o habernos evacuado, pero no se hizo nada�, comenta con pesar.El espa�ol Pedro Rodr�guez y su mujer, la estadounidense Ana Sims, viv�an en una preciosa villa en lo alto de la monta�a, en la zona de Las Yeseras, tambi�n en el Paraje del Curato. El viernes por la noche el fuego rodeaba su casa y aunque finalmente s�lo lleg� a alcanzar la p�rgola de la piscina, que hab�an instalado hac�a tan s�lo unas semanas, no era as� en las casas de sus vecinos los Chard. �Pedro ha sido el mejor cliente que he tenido�, dice Trist�n Cau. �Siempre estaba pendiente, me ofrec�a algo de beber cuando llegaba y si hac�a mucho calor me dec�a que me pusiera a la sombra y que lo dejase para otro d�a�.Trist�n, tambi�n vecino de B�dar, se encargaba de la limpieza y el mantenimiento de la piscina y los conoc�a bien, as� que tras ver las im�genes de los coches calcinados, no tuvo dudas, �uno de ellos era el todoterreno de Pedro�. Desde que supo lo sucedido ha intentado contactar con �l en reiteradas ocasiones pero sin ninguna suerte. Nadie responde al otro lado del tel�fono, lo que le ha llevado a pensar en lo peor.Christine y Michael Chard son otras dos de las v�ctimas que presumiblemente ha dejado este terrible incendio. Su casa, vac�a, est� completamente destruida y cubierta de cenizas. El fuego la alcanz� de lleno la noche del viernes, reventando a su paso ventanas y cristales.