En Puebla, la temporada del chile en nogada no comienza cuando el platillo aparece en los restaurantes, sino meses antes, en los campos y cocinas donde cientos de familias preparan una de las tradiciones gastronómicas más representativas del país.Este año, a pesar del incremento en el costo de varios de sus ingredientes y de que el precio del platillo puede alcanzar hasta 600 pesos, el gobierno estatal prevé comercializar 4.5 millones de chiles en nogada. En este sentido, pretende generar una derrama económica superior a 2 mil millones de pesos, una actividad que beneficia a productores agrícolas, cocineras tradicionales, restaurantes, hoteles, artesanos y operadores turísticos.Para la secretaria de Desarrollo Turístico de Puebla, Carla López-Malo, el chile en nogada representa mucho más que un atractivo gastronómico, pues detrás de cada platillo existe una amplia cadena productiva que comienza desde la siembra de los ingredientes y concluye en la mesa del comensal."Pueden ver desde cómo se siembra la fruta, cómo la cosechan, cómo se prepara hasta que llega a su mesa o también hacer sus propios chiles en nogada", mencionó."Es una temporada en la que participan familias enteras, en las que casas se vuelven talleres y cocinas tradicionales. Es una cadena de valor gigante que va desde productores de frutas, cocineras tradicionales y restauranteros hasta hoteleros, artesanos y tour operadores", afirmó.
Chile en nogada: costo de platillo, ventas e ingredientes en Puebla
El chile en nogada es uno de los motores económicos más importantes del verano para Puebla.








