Noticia Exclusivo suscriptores Las vacantes que ofrecen puestos de 1 salario mínimo en la ciudad crecieron 18 por ciento, según Anif.Empleo Bogotá Foto: Secretaría de Desarrollo Económico13.07.2026 23:12 Actualizado: 13.07.2026 23:12
En diciembre de 2025, el presidente Gustavo Petro decretó, de manera sorpresiva y sin llegar a acuerdos en las mesas de concertación, un incremento del salario mínimo del 23 por ciento para 2026, con lo cual quedó en 2 millones de pesos, con auxilio de transporte. Hoy, más de seis meses después, ya se empieza a ver qué cambios hubo en los ingresos de los trabajadores y cómo impactó la medida a los bogotanos. LEA TAMBIÉN Para expertos, el efecto directo fue claro: el salario mínimo concentró a los empleados bogotanos en ese rango y redujo el número de quienes ganaban salarios ligeramente superiores.De acuerdo con un informe del Centro de Estudios Económicos ANIF, entre enero y marzo de 2026, el número de asalariados formales que devengan exactamente 1 salario mínimo aumentó de 667.000 a 813.400 personas, lo que equivale a un incremento del 21,9 por ciento (146.400 personas más).Trabajadores en Bogotá Foto:Milton Díaz / El TiempoEn paralelo, trabajadores con salarios que antes estaban ligeramente por encima del mínimo fueron absorbidos por este. Por ejemplo, el rango de 1,1 a 1,2 salarios mínimos cayó de 99.400 personas entre enero y marzo de 2025 a 25.300 personas en el mismo trimestre de 2026. Esta cifra representa un desplome del 75 por ciento en un año.Para el segmento de 1,2 a 1,3 salarios, la participación disminuyó de 141.000 personas el año pasado a 63.700 personas este año, lo cual equivale a una reducción del 55 por ciento.“Esto muestra que no hay un aumento general en los ingresos salariales. Lo que vemos es una concentración forzada hacia el salario mínimo. Los que ganaban entre 1,1 y 1,3 salarios mínimos están desapareciendo”, explicó Luz Magdalena Salas, vicepresidenta de ANIF.Impacto del salario mínimo en Bogotá. Foto:Instituto Distrital de TurismoEn niveles un poco más altos también hay un comportamiento similar, pues aunque hubo incrementos puntuales en otros rangos (como de 1,3 a 1,4 salarios y de 1,7 a 1,8), estos volúmenes no superan los 115.000 empleados. Otros tramos intermedios (como de 1,4 a 1,5 y de 1,6 a 1,7) también se redujeron entre un 11 y un 73 por ciento.Este fenómeno también impactó de manera negativa a quienes trabajan en la informalidad, contribuyendo a una especie de precarización. El rango de informales ganando más de 1 salario mínimo en 2025, que era el más grande de 2025 con 245.000 personas, perdió 60.500 personas, cayendo a 184.500 en el trimestre mencionado de 2026.La categoría de 1 salario mínimo también se redujo de 133.700 personas a 124.300, una disminución del 8 por ciento. No obstante, el desplazamiento de estos trabajadores se dio hacia los rangos más precarios de ingresos, pues los que ganaban entre 0,5 a 0,6 salarios aumentaron de 60.100 en 2025 a 103.600 personas este año y el tramo de 0,6 a 0,7 salarios creció de 15.600 personas a 49.500 personas.Vendedores informales en Bogotá. Foto:IPES“El salario mínimo más alto no solo no impulsó el salario de los trabajadores informales, sino que, al contrario, los empujó hacia ingresos más bajos”, apuntó la vicepresidenta de ANIF.Si se le pone la lupa a los sectores, el estudio de ANIF revela que en el primer trimestre de este año, comercio y transporte sumaron apenas cerca de 1.000 empleados formales cada uno, pero incrementaron en 20.000 y 16.300 sus trabajadores informales con ingresos menores a un salario mínimo, respectivamente.El sector de comunicaciones reportó la caída más drástica en el empleo formal con 14.100 puestos menos, acompañada de un incremento en la informalidad de 2.700 personas. Del lado contrario, el de educación mostró una dinámica positiva en Bogotá, con más de 4.100 nuevos formales y un nivel estable en los informales, frente al mismo trimestre de 2025.Los vendedores informales llenan cada día las calles del centro de las ciudades. Foto:Nestor Gomez. El TiempoLa construcción, por su parte, fue el sector que creció a ritmos similares en ambos frentes, con más de 5.800 formales y unos 9.900 informales, de acuerdo con el informe del centro de estudios.Frente a qué salarios son los que están ofreciendo este año las empresas, ANIF encontró que las vacantes de 2 salarios mínimos son las más ofertadas, pero su participación en el mercado bogotano bajó del 76,7 por ciento en 2025 al 69,5 por ciento para los primeros tres meses de este año.Del otro lado, las ofertas de más de 2 salarios subieron del 19,3 por ciento al 25,1 por ciento y las de 1 salario mínimo crecieron un 18 por ciento, llegando a 52.856 vacantes, pero manteniendo un peso relativo bajo (5,4 por ciento) de toda la torta). LEA TAMBIÉN Sin embargo, la concentración de ofertas laborales en rangos bajos sigue estando relacionada con el sector, pues actividades como servicios públicos (82,4 por ciento), agricultura (75,8 por ciento) y actividades profesionales y de apoyo (74,6 por ciento) mantienen sus vacantes concentradas casi por completo en el salario mínimo.“Esto sugiere que los cambios responden principalmente a ajustes sectoriales en la composición de la demanda laboral, más que a una transformación generalizada en la estructura salarial de las vacantes”, señaló ANIF.En contraste, algunos sectores sí aumentaron el número de vacantes de más de un salario mínimo, como información y comunicaciones, cuya oferta subió del 19,4 por ciento en 2025 a 37 por ciento en 2026.Feria de empleo en Bogotá Foto:Secretaría de Desarrollo EconómicoTambién aparecen construcción (63,4 por ciento), industria manufacturera (24,2 por ciento) y actividades inmobiliarias (21,7 por ciento). Las que redujeron sus vacantes de más de 1 salario mínimo fueron las actividades financieras, explotación de minas y canteras y servicios públicos.En suma, estas cifras revelan unos primeros impactos del salario mínimo y su transformación en el mercado laboral bogotano, que sí se está volcando hacia una mayor concentración de asalariados mínimos, situación que empeora si de informales se trata, debido a que están percibiendo ingresos más bajos, acompañados de la precariedad en la que constantemente viven.NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










