La demanda de Apple Inc., que acusa a OpenAI de robar sistemáticamente su propiedad intelectual, amenaza con trastocar las ambiciones de la empresa de inteligencia artificial en el negocio de los dispositivos mucho antes de que el caso llegue a una resolución. En la demanda, presentada la semana pasada, el fabricante del iPhone alega que OpenAI pidió a exempleados de Apple —e incluso a candidatos a trabajar en la compañía— que llevaran información sobre productos aún no anunciados. Apple también afirma que OpenAI instruyó a sus contrataciones sobre cómo eludir sus procedimientos de seguridad, utilizando una lista de verificación elaborada por el exjefe de diseño del iPhone de la tecnológica. Apple busca una compensación económica y una orden judicial que obligue a OpenAI a detener la presunta conducta y destruir cualquier material confidencial de su propiedad. Es posible que esas medidas tarden meses o años en concretarse, pero las consecuencias de la demanda podrían sentirse mucho antes, ya que la disputa amenaza con afectar los planes de contratación y desarrollo de productos.

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