En una iniciativa conjunta para enfrentar las crecientes amenazas del crimen organizado transnacional y la contaminación de mercancías con narcóticos, diversos actores del sector público y privado de Ecuador, en coordinación con la Unión Europea (UE), presentaron los avances y alcances del proyecto Carga Segura. Este programa piloto, único en su tipo, busca estandarizar y unificar los protocolos de seguridad en toda la cadena logística de exportación, desde las fincas de producción hasta los puertos de destino en el Viejo Continente.El componente forma parte de Serpaz, un programa de la UE mucho más amplio diseñado para combatir la estructura delictiva en el país y que cuenta con la cooperación estratégica de Bélgica y los Países Bajos. PublicidadPor el lado europeo participan los puertos que reciben el mayor flujo de mercancía ecuatoriana: Amberes-Brujas (Bélgica), junto con su Policía Federal, Fiscalía, Aduanas y Ministerio de Transportes; y los puertos de Róterdam y Flushing (Países Bajos).En el ámbito local, la ejecución está liderada por la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei) y la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), articulando esfuerzos con los sectores bananero, cacaotero, transporte, contenedores, operadores portuarios, líneas navieras y un bloque público integrado por la Policía Nacional Antinarcóticos, la Fiscalía General del Estado, la Aduana (Servicio Nacional de Aduana del Ecuador) y la Subsecretaría de Puertos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.Mientras, como parte de la iniciativa, una misión técnica llegó al Ecuador para conocer de cerca los procesos del sector exportador, puntualmente del bananero y cacaotero, en los que incluso visitaron fincas para constatar sus operaciones. PublicidadPublicidadIngrid Vanstreels, Business Development manager - International Business del Puerto de Amberes-Brujas, y project leader de Bélgica para Carga Segura, aclaró que la misión técnica europea no llegó al país con una lista rígida de instrucciones o imposiciones para el sector local. Por el contrario, el enfoque se basa en un intercambio horizontal de conocimientos y en la creatividad conjunta para diseñar soluciones a la medida de los procesos de origen y destino.Los expertos europeos destacaron que el nivel de seguridad actual de las terminales ecuatorianas es notablemente alto. Esto se constató tras un port security assessment (evaluación de seguridad portuaria) realizado de forma conjunta, donde los puertos nacionales mostraron con total transparencia sus altos estándares e infraestructuras. De ahí que el reto actual no pase por añadir burocracia o más procesos, sino por perfeccionar los que ya existen y capacitar adecuadamente al personal que los ejecuta.Asimismo, la misión técnica expuso la diferencia metodológica en la lucha contra el narcotráfico a ambos lados: mientras que en el origen (Ecuador) el objetivo principal de los protocolos es evitar por completo que la droga sea introducida en los contenedores, en el destino (Europa) el esfuerzo se concentra en impedir que las organizaciones criminales locales logren extraer la sustancia una vez que el barco atraca en los muelles de descarga.La seguridad como el nuevo pilar de la competitividadEduardo Egas, presidente ejecutivo de Corpei, enfatizó que la seguridad ha dejado de ser un asunto puramente policial para convertirse en un factor determinante de la competitividad y la permanencia de Ecuador en los mercados internacionales.Explicó que cuando la inseguridad se vuelve caótica, los costos se disparan de forma insostenible, especialmente para los productos agrícolas (como banano y cacao), donde los márgenes de ganancia entre el precio y el costo son extremadamente bajos. Además de la inversión en blindados, custodios y el pago forzado de extorsiones o “vacunas”, el país se enfrenta al riesgo inminente del cierre de mercados si los compradores internacionales comienzan a catalogar la oferta ecuatoriana como logísticamente riesgosa, avisó Egas.“Ante un enemigo tan grande y fuerte, la única opción de los más débiles es unirse para ganar volumen y hacerle frente. Si no actuamos de forma conjunta, el crimen organizado se adueña de la política, los negocios y la colectividad, empujándonos peligrosamente hacia un narco-Estado”, advirtió el vocero de Corpei.PublicidadPor su parte, Vianna Maino, asesora técnica del proyecto y exministra de Estado, precisó que el verdadero factor diferenciador de Carga Segura es que nunca antes se había intentado una articulación tan compleja de extremo a extremo. Hasta ahora, las empresas y autoridades realizaban inversiones ingentes de manera aislada para “proteger su propio pedazo o eslabón”, lo cual resultaba insuficiente para frenar una amenaza transnacional.Aseguró que desde un enfoque netamente técnico y de prevención, el proyecto busca identificar con una visión panorámica “los filtros, vacíos y vulnerabilidades paso a paso” para unificar los procesos de exportación e importación, entendiéndolos como dos caras de la misma moneda. Al conectar la información y los datos que maneja cada actor, se construye un hilo conductor de trazabilidad que permite elevar la seguridad sin restar eficiencia, agilidad ni sostenibilidad a la carga. “Visto de esta manera, no existe un proyecto con estos precedentes. Logramos sentar en un mismo equipo articulado a todos los actores públicos y privados de la cadena logística de extremo a extremo, desde que se cosecha un banano o cacao hasta que se consume en Europa. Al mirar el bosque completo desde arriba, compartiendo la información que una parte actúa y la otra no sabe, cerramos las vulnerabilidades”, destacó. Maino proyectó que el impacto final será el establecimiento de un protocolo unificado hacia Bélgica y Países Bajos que servirá de modelo piloto para ser replicado en el resto de Europa.Mientras, José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), indicó que “el mayor desafío hoy es la corresponsabilidad. El sector exportador es legalmente responsable de toda la cadena, pero dependemos de otros seis eslabones de custodia. Este proyecto busca unificar esfuerzos”.La permeabilidad de la cadena logística ha obligado a las industrias ecuatorianas a asumir altísimos costos operativos que difícilmente se pueden trasladar al consumidor final. Durante el encuentro, los representantes gremiales transparentaron las alarmantes cifras que se destinan anualmente para intentar blindar sus productos. Por el lado del sector bananero, Hidalgo aseguró que se invierten más de $ 100 millones al año en seguridad. Resaltó que el sector representa el 66 % del volumen de carga contenerizada del país, siendo la Unión Europea su principal mercado (32 %).El sector cacaotero, representado por Manuel Cedeño, coordinador de inteligencia de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao del Ecuador (Anecacao), mencionó que el sector destina más de $ 20 millones anuales para proteger la reputación internacional de su grano y mitigar riesgos de extorsión a productores.Mientras, José Erazo, subdirector del proyecto Carga Segura y director técnico de Fedexpor, reveló que en el consolidado de exportadores se estima que el sector exportador gasta entre $ 1 millón y $ 1,5 millones diarios en custodios, cámaras, perfilamiento de personal y primas de seguro.Por último, Iliana González, directora ejecutiva de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep), reveló que las inversiones en infraestructura tecnológica y escáneres superan los $ 25 millones, con un costo de operación anual de $ 4,5 millones.El reto crítico en el mar: los 90 kilómetros del canal de GuayaquilLa Cámara Marítima del Ecuador (Camae), que engloba a navieras, puertos, depósitos de contenedores, prácticos y remolcadores, juega un rol fundamental en la mitigación de riesgos de la carga una vez que se encuentra a bordo de las naves. Milton Lalama, director Ejecutivo de Camae, explicó que el punto de mayor vulnerabilidad marítima en el país se concentra específicamente durante el trayecto por el canal de navegación de Guayaquil.El escenario local presenta una geografía compleja: son 90 kilómetros de aguas someras desde la salida de las terminales portuarias hasta la boya de mar, un espacio donde embarcaciones menores pueden aproximarse fácilmente con intenciones delictivas. Para blindar esta ruta, las navieras emplean empresas de seguridad privada que custodian los buques en el canal navegable y reciben protección del Cuerpo de Guardacostas de la Armada del Ecuador hasta que alcanzan aguas abiertas.Próximos pasos hacia un corredor marítimo seguroTras la finalización de las misiones técnicas, el siguiente paso crítico del proyecto será institucionalizar esta colaboración público-privada para que opere como un frente común y permanente. El propósito final es integrar de manera activa a las navieras transnacionales y a las grandes cadenas de supermercados europeas (alemanas, belgas y neerlandesas) en este proceso de certificación unificado, garantizando que el comercio exterior ecuatoriano mantenga intacta su reputación de seguridad y confianza a nivel global. (I)
Alianza internacional activa el proyecto Carga Segura para blindar las exportaciones ecuatorianas hacia Europa
Carga Segura es el eje logístico-comercial de Serpaz, un programa de la Unión Europea mucho más amplio diseñado para combatir la estructura delictiva en el país










