La posible fusión entre dos gigantes del entretenimiento, Warner y Paramount, tiene pendiente a toda la industria del cine. Donald Trump y su Administración han dado el visto bueno a que Paramount se meta a Warner en el bolsillo por unos 111.000 millones de dólares, pero no todos los Estados están de acuerdo. Una docena de ellos, todos demócratas —entre los que se encuentran California y Nueva York—, se han unido en una demanda para echarle un pulso al Gobierno de Trump y tratar de frenar una operación que amenaza con limitar la competencia y dar un giro a la derecha a parte de los medios del país.Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón y Washington son los otros 10 Estados que se han sumado a la demanda, interpuesta este lunes en San Francisco por el fiscal general de California, Rob Bonta. Las demandadas son las dos empresas participantes del acuerdo, Paramount Skydance y Warner Bros, que, de unirse quedarían bajo el control de la poderosa familia conservadora Ellison, cercana a Trump y ya dueña de Paramount. Y ya desde el primer punto de la demanda, en su introducción, lo dejan claro: que “la propuesta de fusión”, “la mayor de la historia de Hollywood”, como la denominan y como así sería, “acabaría con la competencia entre Paramount y Warner Bros y causaría un perjuicio considerable a las salas de cine, a los distribuidores de televisión por cable básica y, en última instancia, al público de todo el país”.A lo largo de las 38 páginas de la demanda, los 12 Estados explican cómo dicha unión afectaría profundamente a la industria del cine y cómo esta quedaría convertida, prácticamente, en un monopolio, porque el hecho de que dos de los cinco grandes distribuidores se unan dejaría “solo a cuatro para controlar más del 85% de todas las películas de estreno en Estados Unidos”. Eso en las salas, porque también afectaría a la televisión, ya que la fusión “une a dos de los cinco principales propietarios de canales de televisión por cable básicos, dejando que solo dos (la empresa resultante de la fusión y Disney) controlen el 59% de toda la televisión por cable básica en Estados Unidos”. Por ejemplo, el nuevo conglomerado resultante controlaría la CNN, siempre en el foco del presidente Trump. Este mismo domingo, el republicano afirmó en una entrevista de la cadena que están “intentando que la CNN vaya por un camino normal”.Today, I am leading 12 states in challenging the proposed merger of Warner Bros. and Paramount and asking the court to block the deal.California's film and entertainment industry touches the lives of Americans daily.We’re going to court to fight for a free and fair market and… pic.twitter.com/usaU5TfyTT— Rob Bonta (@AGRobBonta) July 13, 2026
California y otros 11 Estados demócratas llevan a los tribunales la fusión Warner-Paramount aprobada por Trump
La demanda conjunta afirma que la operación, que amenaza con dar un giro a la derecha al ecosistema mediático estadounidense, afectaría al consumidor, los cines y la calidad del contenido










