Un hombre ha muerto este lunes en la ciudad de Biddeford, Maine, en un tiroteo en el que estuvo involucrado el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés). El suceso se produce menos de una semana después de que otro agente federal matara con un disparo al migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Houston, Texas, en medio de la ofensiva antiinmigrante de la Administración de Donald Trump.Horas después de que el tiroteo en Maine se diese a conocer la mañana de este lunes, las autoridades seguían sin confirmar la identidad de la persona baleada. Sin embargo, dos organizaciones defensoras de migrantes de ese Estado —Maine Immigrants’ Rights Coalition y Presente! Maine— informaron que el fallecido es un hombre colombiano de 26 años. Presente señaló que el hombre tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y contaba con un número de Seguro Social.“Nuestra comunidad está tomando medidas inmediatas para proteger y cuidar a esta familia destrozada por la violencia estatal”, afirmó Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente. “Decir que tenemos el corazón roto no basta para expresar la magnitud del agotamiento, el terror o el dolor que sentimos. No permitiremos que esta muerte se reduzca a una simple nota al pie en las estadísticas de aplicación de la ley de esta administración. No hay libertad hasta que todos sean libres”.El senador Angus King (independiente por Maine) informó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le aseguró que el agente abrió fuego después de que el hombre intentara utilizar su vehículo como arma contra los oficiales que lo perseguían, y que el fallecido contaba con una orden de deportación. “Salió con el vehículo y, según la expresión que utilizó el secretario, convirtió el vehículo en un arma, y fue baleado por un agente del ICE”, dijo King. Los agentes involucrados en el tiroteo no llevaban cámaras corporales, dijo King, transmitiendo información proporcionada por Mullin. El FBI encabeza la investigación, señaló.No es la primera vez que el Departamento de Seguridad Nacional —del que depende el ICE— intenta justificar un tiroteo mortal por parte de agentes federales alegando que el fallecido intentó atropellar o atacar a los oficiales con su vehículo. Lo hizo también tras la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Texas el pasado martes. Su fallecimiento ocurrió cuando Salgado se encontraba en su coche camino del trabajo. El Departamento de Seguridad Nacional informó en un principio que el agente federal disparó por verse amenazado, una versión que los testigos han desmentido. Las autoridades confirmaron después que Salgado, que llevaba más de tres décadas viviendo en Estados Unidos, no era su objetivo y que lo confundieron con otro migrante al que estaban vigilando. Su familia, políticos y varias organizaciones de derechos civiles han exigido que se lleve a cabo una investigación de los hechos.La agresividad con que las operaciones del ICE se han llevado a cabo ha dejado varias víctimas mortales este año, incluyendo las de los ciudadanos estadounidenses Renée Good y Alex Pretti, en Minneapolis en enero. Además, 21 personas han fallecido mientras se encontraban detenidas en centros de la agencia migratoria. A ese ritmo se superarán las 33 muertes de personas bajo custodia del ICE del año pasado, cuando se alcanzó un récord histórico.La noticia del tiroteo en Maine fue anunciada por el portavoz de la Cámara de Representantes de Maine, Ryan Fecteau, en redes sociales. “Una persona murió. El ICE estuvo involucrado. La Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública se encuentran actualmente en el lugar para recabar detalles, y se espera que el FBI también investigue el caso”, escribió Fecteau en su cuenta de Facebook. “Estos son los detalles de los que dispongo por el momento. Ofreceré más información a medida que me la vayan comunicando”.Según el medio local Portland Press Herald, dos testigos dijeron haber escuchado disparos y haber visto cómo unos agentes intentaban detener un automóvil conducido por el hombre que habría recibido los disparos. Un testigo contó que vio al hombre —cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades— salir del coche sangrando por la cabeza.Un video grabado por otro testigo y compartido con la CNN mostraba a los agentes intentando frenar un coche blanco que daba vueltas en una intersección. Las imágenes del lugar mostraban impactos de bala en el parabrisas del vehículo. Corey Poulin, cuya familia administra una lavandería cerca del lugar del tiroteo, declaró a la agencia AP que “dos agentes del ICE corrieron hacia la intersección y otro agente, a bordo de una camioneta Ford, entró en ella para detener el vehículo que seguía avanzando”, relató. “No lo sé con certeza, pero no creo que estuviera vivo cuando el coche empezó a moverse”.Biddeford, una ciudad de más de 21.000 habitantes, se encuentra a 15 millas (24 km) al sur de Portland, Maine, y a 90 millas (145 km) al norte de Boston, Massachusetts, en el noreste de Estados Unidos. La Policía Estatal de Maine y el FBI se encuentran en el lugar, junto con la Unidad de Escena del Crimen de la Policía de Biddeford, según reportaron medios locales.La gobernadora de Maine, la demócrata Janet Mills, se pronunció sobre los hechos en un comunicado: “He sido informada sobre el tiroteo mortal ocurrido esta mañana en Biddeford, en el que intervinieron fuerzas del orden federales. Sé que situaciones como estas resultan alarmantes y aterradoras. La Policía Estatal de Maine se encuentra en el lugar de los hechos, colaborando estrechamente con la Fiscalía General, la Oficina del Médico Forense Jefe de Maine y las autoridades federales para esclarecer lo sucedido esta mañana”.La organización Biddeford Saco for Racial Justice convocó una protesta contra el ICE para el mediodía en Mechanics Park, en Biddeford. Según informaciones de la prensa local, los manifestantes ya han empezado a congregarse en la ciudad, que cuenta con un centro urbano de clase trabajadora a orillas del río Saco y una zona costera muy frecuentada por turistas.
Un migrante colombiano muere en manos del ICE en Maine
Una organización proinmigrante identifica a la víctima como un hombre de 26 años que tenía permiso de trabajo. El FBI investiga el tiroteo, el segundo en involucrar a agentes migratorios en una semana










