Dos personas han sido detenidas por su presunta responsabilidad en el incendio en el bosque de Fontainebleau, a las afueras de París, que desde su inicio el domingo se sospecha que fue intencionado y que ya calcinó unas 1.300 hectáreas, confirmó el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez.
“No está bajo control ni está fijado. Fijado significa que deja de progresar”, precisó este lunes Nuñez en una entrevista en la televisión pública France 2, donde detalló las últimas novedades sobre el incendio.
En concreto hay un frente principal que ya recorrió unas 1.200 hectáreas y un segundo foco más pequeño declarado esta misma tarde que sumó otras 100 hectáreas de superficie quemada.
El fuego está solo a unos kilómetros del emblemático palacio de Fontainebleau, un lugar muy turístico donde residió Napoleón, y los bomberos trabajan a pleno rendimiento junto a cuatro aviones Canadair, entre otros medios aéreos.
Las dos detenciones practicadas hasta ahora responden a los indicios de que las llamas no se desataron de manera fortuita, aunque Nuñez precisó que, hasta que no esté extinto el fuego, los investigadores no podrán estudiar las causas sobre el terreno.










