Max Estrada MadridActualizado Lunes,
julio
16:23La recomendaci�n de la Comisi�n Europea de elevar el IVA de hoteles y restaurantes del 10% actual al tipo general del 21% supondr�a un "error de pol�tica econ�mica". El Instituto de Estudios Econ�micos (IEE) ha alertado de que esta subida impositiva sobre uno de los principales motores de la econom�a nacional contraer�a la demanda, destruir�a empleo y desplazar�a a los turistas hacia otros destinos.Esta advertencia se enmarca en la nueva edici�n del informe Competitividad Fiscal 2025, donde el IEE analiza el paquete de primavera del Semestre Europeo 2026. En dicho documento, las autoridades comunitarias instaron a principios de junio a Espa�a a revisar este gravamen reducido con el objetivo de ingresar unos 7.000 millones de euros anuales, el equivalente al 0,4% del PIB. Sin embargo, la instituci�n advierte de que la medida no es factible debido a la alta sensibilidad del consumidor y a la naturaleza de la industria tur�stica.El instituto argumenta que el turismo es una exportaci�n de servicios consumida en el territorio nacional. En el comercio internacional, las exportaciones de bienes se desgravan al salir del pa�s para no mermar su competitividad. Al no poder aplicarse este mecanismo a la hosteler�a, el IEE ha subrayado que el tipo del 10% "no es un privilegio, sino una correcci�n parcial". Encarecer los servicios tur�sticos mediante una subida de 11 puntos equivale a aplicar un arancel directo a un sector estrat�gico que en 2024 represent� el 12,6% del PIB, generando unos 200.699 millones de euros.Adem�s, el informe detalla que la demanda tur�stica internacional es el�stica y cita estimaciones que la sit�an de los viajeros hacia Espa�a en torno a -1,9. Lo que significa que, si las empresas trasladan la subida del 9% al consumidor final, se provocar� una contracci�n de la demanda m�s que proporcional. El visitante marginal no dejar� de viajar, sino que cambiar� su destino a otros pa�ses del entorno, como Grecia, Italia, Portugal o Turqu�a. Con este desplazamiento de viajeros, la ganancia recaudatoria de 7.000 millones de euros que se mencionaba desde Bruselas para el IEE "se desvanece a medida que la respuesta de la demanda se aproxima a la unidad".De hecho, el IEE ha recordado el caso de Portugal en 2012 en el que el pa�s elev� el IVA de la restauraci�n del 13% al 23%, desembocando en el cierre de cerca de 20.000 establecimientos y la destrucci�n de m�s de 100.000 puestos de trabajo y la recaudaci�n fiscal, lejos de aumentar, se redujo. El propio Estado portugu�s tuvo que reconocer el error, dando marcha atr�s en 2016Al ser inviable estrechar a�n m�s los m�rgenes, el ajuste recaer�a de forma inevitable sobre el precio final, el cierre definitivo de empresas y los recortes de personal. El turismo es un sector intensivo en factor trabajo: agrupa a 2,77 millones de trabajadores afiliados, lo que representa un 12,3% del empleo total nacional. Cada puesto de trabajo destruido en la hosteler�a implica una ca�da en la recaudaci�n directa del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (IRPF), un descenso en las cotizaciones a la Seguridad Social y un incremento en el gasto p�blico por prestaciones de desempleo, seg�n afirman desde el instituto.Con todo, el informe tambi�n da cuenta que Espa�a ha perdido competitividad fiscal y se sit�a entre los pa�ses con peor dise�o tributario de la Organizaci�n para la Cooperaci�n y el Desarrollo Econ�micos (OCDE), al ocupar el puesto 34 de un total de 38 econom�as en el �ndice de Competitividad Fiscal Internacional 2025, lo que supone un descenso de cinco posiciones respecto a 2018 y la sit�a 11,5 puntos por debajo de la media de la Uni�n Europea.El esfuerzo tributario que se exige a las compa��as, seg�n el informe, es especialmente gravoso en Espa�a, representando el 33,9% de la recaudaci�n total del Estado frente a un escaso 26% del promedio comunitario. Sumar un nuevo castigo fiscal al sector m�s din�mico y productivo de nuestra econom�a, concluye tajantemente el IEE, no responde a ninguna l�gica de eficiencia recaudatoria, sino a una "desventaja competitiva autoinfligida".











