El SERFOR y la FAP activaron una alianza para reforzar la vigilancia de los bosques amazónicos del Perú.El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) y la Fuerza Aérea del Perú (FAP) han iniciado una alianza estratégica orientada a fortalecer la vigilancia y el monitoreo de los bosques amazónicos. Esta coordinación responde a la creciente amenaza de la deforestación, la tala ilegal, la minería ilegal, los incendios forestales y el avance de redes de crimen organizado sobre la Amazonía peruana, uno de los ecosistemas más biodiversos y frágiles del planeta.La colaboración entre SERFOR y la FAP se sustenta en el despliegue de nuevas tecnologías y sistemas de información avanzados.Durante la última reunión de trabajo, el equipo de SERFOR presentó el Observatorio del Patrimonio Forestal y de Fauna Silvestre, una plataforma que integra imágenes satelitales, sensores remotos e inteligencia artificial. PUBLICIDADLa coordinación entre SERFOR y la FAP busca acelerar la respuesta ante incidentes y ampliar la presencia del Estado en la Amazonía peruana.Este sistema permite generar alertas tempranas y reportes casi en tiempo real sobre actividades que ponen en riesgo tanto los bosques como la fauna silvestre.Por su parte, la FAP expuso las capacidades del Sistema de Vigilancia Amazónico y Nacional (SIVAN), una plataforma que centraliza información geoespacial y utiliza tecnologías de punta para reforzar la vigilancia aérea y terrestre. El objetivo es mejorar la toma de decisiones, permitir respuestas más rápidas ante incidentes y fortalecer la presencia del Estado en la Amazonía.En la actualidad, la Amazonía peruana enfrenta una presión sin precedentes. Entre las principales amenazas se encuentran:Deforestación acelerada por el avance de la agricultura y la ganadería.Tala ilegal de madera, facilitada por la existencia de concesiones superpuestas y el blanqueo de recursos de áreas protegidas.Minería ilegal de oro, que destruye grandes extensiones de bosque y contamina ríos con mercurio, generando efectos nocivos en la salud humana y la biodiversidad.Narcotráfico y cultivos ilegales, que impulsan la conversión de bosques en áreas de siembra y desplazan a comunidades indígenas.Incendios forestales, agravados por el cambio climático, las sequías y el uso indiscriminado del fuego.Construcción de carreteras y vías ilegales, que fragmentan el paisaje y abren paso a nuevas actividades ilícitas.Por ejemplo, la minería ilegal ya afecta a todas las regiones amazónicas del Perú y que la tala y los incendios han alcanzado niveles récord en los últimos años. El uso de maquinaria pesada y dragas flotantes ha transformado paisajes enteros y contaminado fuentes de agua vitales para las comunidades y la fauna local.PUBLICIDADLa minería ilegal afecta a todas las regiones amazónicas del Perú y, junto con la tala ilegal y los incendios forestales, elevó la degradación ambiental a niveles récord en los últimos años.