Saná (EFE).- El aeropuerto internacional de Saná, capital del Yemen controlada por los rebeldes chiíes hutíes, fue bombardeado este lunes antes de la llegada de un vuelo con una delegación de los insurgentes procedente de Irán.

El Ejército yemení ya había avisado de que respondería a lo que calificó como una «violación de la soberanía».

El Ministerio de Defensa del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, anunció que las Fuerzas Armadas Yemeníes atacaron «la pista del Aeropuerto Internacional de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní en territorio yemení».

En un breve comunicado, el ministerio denunció que «las milicias terroristas hutíes, apoyadas por el régimen iraní, impidieron el aterrizaje de un avión nacional yemení en el aeropuerto de Saná», en referencia a la propuesta del Gobierno yemení de fletar una aeronave nacional, en lugar de una iraní.

Sin embargo, de acuerdo con el Ejecutivo reconocido internacionalmente, los insurgentes insistieron en que volara un «avión iraní violando el espacio aéreo yemení», lo que provocó -según el Gobierno- que acabaran «atacando la pista del aeropuerto».