“Mírame. Parezco un loco y aun así puedo hacer lo que soñaba desde niño”. Benny Blanco tiene razón. Cuando nació en una pequeña localidad de Virginia (Estados Unidos), nada hacía presagiar todas las cosas que le estaban esperando. Ni su aspecto ni su forma de actuar ni su procedencia son las típicas de una estrella de la música. Y, sin embargo, este chico judío de 38 años ha ido escalando fases como productor y compositor hasta convertirse en una especie de hombre orquesta con 12 nominaciones a los Grammy, responsable del podcast Friends Keep Secrets e incluso escritor de libros de cocina.En plena sesión de fotos en un estudio de Brooklyn, Blanco no puede ser más encantador. Con su equipo, con el fotógrafo y su ayudante… Con todos habla, hace bromas, recuerda anécdotas como cuando rodó un vídeo (completamente desnudo) delante de un equipo (completamente vestido). Ha venido de Los Ángeles a promocionar su nuevo disco, Hermoso, que se publicará el 14 de agosto. En él colabora su esposa, la megacelebrity Selena Gomez, y nombres como Becky G, Kali Uchis, Feid, Myke Towers, Mora o la española BB Trickz con la que ha grabado el primer tema del álbum que se ha hecho público, Joven y salvaje. Con este trabajo rinde homenaje a la música latina que ha escuchado toda su vida, como ya hizo con la versión de Ojos Tristes de Jeanette que grabó con Gomez. E insiste en todo momento en que es un chico normal, como tantos otros. Que cuando termine aquí se irá con su mujer, que ha venido a Nueva York por sorpresa. Y que probablemente no hagan nada especial: pedir comida para llevar, ver la televisión en la cama… “Ya sabes, como cualquier pareja”.¿Por qué ahora un disco de música latina? Crecí en una zona con mucha población latina, así que esa música me ha rodeado desde niño. Te subías al coche y sonaba Jeanette; en otro sonaba cumbia… Siempre me atrajo la batería y cómo los ritmos interactuaban entre sí. Es una cultura siempre llena de ideas frescas y de personas que no temen ir contracorriente.¿Ha desbancado al pop anglosajón? Tengo la sensación de que sí. Toda la música latina que me atrae tiene un toque audaz —una garra, una cierta agresividad— que creo que a veces falta en el pop tradicional. Siento que la música pop se ha estancado en los últimos años y que nadie está haciendo nada realmente nuevo.Mientras se celebra la cultura y el genio latino, el Gobierno de Donald Trump persigue a miles y miles de personas de esta comunidad. Me conmueve profundamente. Se están llevando a algunas de las mejores personas. Son la columna vertebral de Estados Unidos. Me parece muy triste que se lleven a personas inocentes simplemente por un papel.¿Está alzando la voz lo suficiente el mundo de la cultura y el arte en este país? Algunos sí, pero también hay personas a las que les da miedo hablar. Quizás piensan que podría afectar a su trabajo. Estoy muy orgulloso de mi mujer; ella siempre defiende lo que le importa y adoptó una postura muy firme respecto al ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE UU]. Es ridículo. Ni siquiera debería ser necesario tomar partido en esto.Es un debate recurrente si las figuras públicas deben tomar partido en estos asuntos o si es injusto cargarles con esa responsabilidad. Yo jamás sacaría el tema por iniciativa propia. Al fin y al cabo, soy solo un tipo que hace música y al que se le dan especialmente bien los chistes de pollas y pedos. Pero si alguien me hace una pregunta, respondo con honestidad. Pero no soy historiador ni político. Nunca me meto donde no me llaman porque no tengo suficientes conocimientos.Ha producido música para Rihanna, Justin Bieber, Christina Aguilera... Está claro que sabe cómo fabricar un hit. ¿Cómo reacciona al saber que tiene uno entre las manos? Ojalá supiera identificarlo siempre, pero hay algo... una chispa que te avisa. No sé si es mi instinto, mi intuición, mi corazón... a veces no sigo a la razón. Cuando creas algo realmente bueno, tienes una sensación especial. Solo puedo describirla como cuando estás a punto de ser atropellado por un coche o cuando besas a alguien por primera vez. Siento eso y se me acelera el corazón. No sé si será un éxito, pero sé que me encanta. Y si a mí me encanta, pienso que hay otras personas a quienes también podría gustarles.¿Qué debe tener una canción para convertirse en un hit? Originalidad. Tiene que conectar con la gente a un nivel profundo y ser algo personal. Cuando alguien escucha una canción tuya, la interpreta a través de su propia vida. Desde niño, cuando escuchaba canciones, pensaba: “Esto es para mí”. Y me ayudaba a superar ciertas cosas. Es lo que me encanta de la música. En esos momentos es cuando realmente puedes conmover a las personas y llegar a las masas.Al ver su biografía nadie podría haber previsto a dónde ha llegado. Soy el ejemplo perfecto de que puedes hacer lo que quieras en la vida. No tenía contactos. Soy de Virginia. Nadie en mi familia se dedicaba a la música ni conocía a nadie que lo hiciera; no nací con millones de dólares para hacer lo que quisiera. Ni siquiera tenía estudio o equipamiento. Siento que la gente puede mirarme y decir: “Bueno, si él pudo lograrlo, yo también puedo”. Ni siquiera es que tenga un talento increíble.Algo de talento sí tendrá… Pero probablemente haya mucha gente en el mundo con más talento que yo. Simplemente me niego a perder. Si fracaso, no importa; me levanto, como si no hubiera pasado nada, y lo intento de nuevo. Hago las cosas que me hacen feliz. Y así espero poder hacer felices a otras personas.Quizás parte de su atractivo resida precisamente en que no encaja en el estereotipo de una estrella del pop. No me parezco a nadie. Mi madre siempre decía: “Sé tú mismo, porque todos los demás puestos ya están ocupados”. No intentes fingir que eres otra persona, simplemente sé tú.Su esposa es la tercera persona del mundo con más seguidores en Instagram, solo después de Cristiano Ronaldo y Messi. ¿Cómo lidia con esa exposición pública? No me gusta exponer mi vida. Las personas famosas están bajo un escrutinio constante: si dices una cosa no es lo correcto y si dices la otra, tampoco. Me gustaría tener más privacidad. Supongo que soy ya algo mayor: pertenezco a esa generación de transición en la que las redes sociales no existían cuando era niño. Quizás alguna vez publique una foto de mi esposa o de algún plato rico que haya probado, pero en mi Instagram casi no publico nada ajeno al trabajo.¿Cómo le afecta ese nivel de fama? No es algo que me encante. Afecta mucho a mi vida. Es un mal necesario, un precio que estoy dispuesto a pagar a cambio de las cosas que consigo gracias a ello.Hace ocho años dijo a The New York Times: “He ganado al sistema. Tengo todos los lujos de ser famoso sin serlo”. No estoy seguro de que hoy pudiera decir lo mismo. No, ya no. Pero tuve que tomar esa decisión. Recuerdo la época en la que decidí lanzar mi proyecto artístico. Mi representante me dijo: “Esto te va a hacer realmente famoso”. Yo le respondí que no creía, que había mucha gente que sacaba música. Él me dijo: “Sí, pero tú no eres como esos tipos. Tienes opiniones muy extremas. Eres muy payaso. Haces locuras. No eres el típico famoso. Dices lo que quieres. Pareces un loco”. Y así sucedió. Pero tengo mucha suerte, porque acumulé 15 años de experiencia sin ser famoso, pero rodeado de mucha gente famosa.¿Cuándo estalló todo? Fue entre 2018 y 2019. Lancé mi canción [Eastside, su primer tema como solista] y se hizo muy popular. Así que empecé a hacerme un poco famoso. Y a partir de ahí la cosa se puso muy intensa. Recuerdo hablar con mi representante y decirle que quería bajar un poco el ritmo. Ese mismo mes empecé a salir con Selena. Entonces fue como si a lo que yo vivía le hubieran puesto un propulsor a reacción: salí disparado por los aires. Ella lleva lidiando con esto toda su vida, así que es algo que tenemos que afrontar juntos.Ella lo sabe, porque es muy famosa desde que era niña. Es un mal necesario para las cosas que amo, incluida mi esposa. Mantuvimos nuestra relación en privado durante mucho tiempo, unos ocho o nueve meses. Y ella me preguntó: “¿Estás seguro de que quieres hacer esto? Entiendo si quieres que seamos solo amigos”. Y entonces dije: “¿Sabes qué? Al diablo”. Tenemos suerte porque ambos tenemos amigos y familiares a quienes conocemos desde antes de todo esto, y estamos rodeados de un buen grupo de personas a las que queremos.¿No es difícil trabajar juntos? Si tienen una discusión por asuntos personales, ¿eso no afecta al trabajo? Somos gente tranquila... No tenemos ese tipo de peleas. Jamás en la vida le alzaría la voz. Si algo no nos cuadra, puede decir: “¡Eso no me gusta!” Y yo digo: “Vale”. Y entonces probamos otra cosa. Afortunadamente no chocamos. Tenemos gustos muy parecidos.En dos años cumplirá 40, un hito importante en la vida. ¿Qué quiere hacer para entonces? Quizás me haga algunos tatuajes. ¿No es lo que hace la gente al cumplir 40? Se tatúan o se compran un coche. A mí los coches no me interesan. Recuerdo que una vez vi a Bad Bunny sin camiseta en Instagram y pensé: “Necesito tatuajes”.He leído que organiza las mejores fiestas de Los Ángeles. ¿Qué debe tener una fiesta para que sea espectacular? Yo diseño la experiencia. Puede tener una temática de los años sesenta, o de vaqueros... Tú llegas y te llevo a un entorno en el que normalmente no estarías. Entras y te sientes un poco nervioso, pero enseguida te recibe gente de todo tipo: puede haber un señor de 75 años que escribe libros y se queda charlando contigo una hora; a tu lado puede haber un actor que has visto en mil películas, y también puede estar mi madre. Con comida increíble, buenas conversaciones, probablemente muy buenas bebidas y marihuana de calidad... y simplemente te vas a divertir. Nadie te va a juzgar, será una zona libre de juicios. Di o haz lo que quieras, diviértete y vete cuando te apetezca. Yo a lo mejor me voy a dormir temprano, pero tú puedes quedarte.¿Por eso se mudó de Nueva York a Los Ángeles? ¿Las fiestas son mejores allí? Odio el frío. Lo aguanto dos semanas, pero no puedo soportarlo durante cuatro meses.
Benny Blanco: “Quería bajar un poco el ritmo, pero ese mismo mes empecé a salir con Selena y salí disparado por los aires”
Nadie esperaba que un chico de Virginia con la lengua afilada y espíritu gamberro llegase tan alto. Hoy es cantante, fabrica éxitos para otros, mantiene con Selena Gómez una de las relaciones más escrutadas de Hollywood y ultima el lanzamiento de su nuevo álbum, ‘Hermoso’








