Zaragoza (EFE).- La evolución de las próximas horas es fundamental para el incendio declarado en Peñarroya de Tastavins, en la comarca del Matarraña (Teruel), aún sin perimetrar y en el que trabajan unas 300 personas, sobre todo para que no se extienda por el flanco derecho y no salte un arroyo, dado que afectaría a una masa forestal bastante importante.

El consejero de Interior del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado a los medios tras la celebración del primer CECOPI de este lunes que las circunstancias han permitido esta noche trabajar bastante aunque el fuego, declarado este domingo, no está aún perimetrado y preocupan sobre todo las zonas norte y este.

En la zona norte está trabajando la Unidad Militar de Emergencias (UME) y en la este todas las brigadas del Gobierno de Aragón con la BRIF, ha dicho el consejero, que ha apuntado que durante la mañana hay una ventana de viento «bastante favorable» dado que va a soplar «bastante poco», por lo que hay que intentar aguantar o estabilizarlo en la medida de lo posible, y se va a refrescar con hidroaviones, helicópteros y brigadas forestales.

El fuego avanza con lentitud, ha apuntado, pero todavía este lunes hay «bastantes focos activos» y preocupa el cambio de viento por la tarde, que puede provocar que el incendio avance hacia ese arroyo y hacia esa masa boscosa de unas 1.500-2.000 hectáreas «muy compleja» y de alto valor, con mucho pino, «frondoso y cerrado con muchas barranqueras y zonas de difícil acceso».