Carles Ruipérez Tirado | KansasEnviado especial 13/07/2026 06:00 “Y ya lo ves, y ya lo ves, el que no salta es un inglés”. De todos los himnos de la hinchada argentina, ese fue el verdadero hit en Arrowhead, el estadio de los Chiefs de Kansas, antes, durante y al final del partido de cuartos contra Suiza. No era para menos.El día que murió Antonio Ubaldo Rattin acabó confirmando para las semifinales el partido más morboso del Mundial, lleno de cuentas pendientes y de revanchas históricas. El centrocampista del Boca Juniors fue expulsado en el Mundial de Inglaterra 1966 contra los anfitriones. Los argentinos defienden que injustamente. No existían las tarjetas y Rattin no entendía al árbitro. Tuvo que llegar un intérprete y el juego estuvo más de diez minutos parado. Había nacido una rivalidad.Nada de lecturas políticas“Es solo un partido de fútbol, eh. Punto. No busquemos otra cosa”, rebaja desde el inicio la tensión ScaloniUn antagonismo que vivió sus cotas más altas en los ochenta (Maradona) y en los noventa (Simeone y Beckham) y que tendrá un nuevo capítulo el miércoles en Atlanta. Es lo único que le faltaba a Leo Messi en sus más de dos décadas de carrera. Ya eliminó con el Barça al Madrid de la Champions (2011), ya ha ganado una Copa América en Maracaná contra Brasil (2021) y ha levantado la ansiada Copa del Mundo que tanto le pedían en Qatar (2022). Ahora va a tener la oportunidad de jugar contra Inglaterra, 40 años después de la actuación de Diego en el Azteca.“Será un partido especial porque es mi primera vez. Jugué contra todos menos contra Inglaterra. Es una selección grande, una potencia, y siempre es bonito jugar contra un equipo así y un duelo de este estilo”, explicaba Messi tras la clasificación ante Suiza, de nuevo repleta de sudor, nervios, épica y agonía.Nueva prueba de HérculesEl diez ya eliminó al Madrid de la Champions, derrotó a Brasil en una final en Maracaná y levantó en Qatar el Mundial que tanto ansiaba y le reclamabanSerá la tercera semifinal para el diez de la albiceleste, que en la mitad de sus apariciones en la gran cita ha luchado por el título. El capitán no solo no se despide sino que tendrá un colofón a la altura de su figura.A los 39 años, el destino le guardaba una última prueba de Hércules, una nueva heroicidad: los ingleses, quizás la enemistad más profunda de su país, la que va más allá de lo deportivo y transmite a una herida que no ha cicatrizado bien: la guerra de las Malvinas.Sin lecturas políticasLas eliminatorias están siendo tortuosas para la albiceleste: remontada en el 92 y dos triunfos agónicos en la prórroga“Es solo un partido de fútbol, eh. No busquemos otra cosa. El mensaje es que es un partido de fútbol. Punto. No es nada más que eso”, se apresuraba a recordar Lionel Scaloni, el seleccionador, para evitar lecturas armamentísticas y polémicas.La selección albiceleste, siempre con el corazón en un puño, encuentra que la mística la lleva a donde no puede llegar con el fútbol. Hace cuatro años en Qatar jugó bien en cuanto se liberó. En Estados Unidos está alimentándose del orgullo y las hazañas a la espera de que la brillantez llegue.El gran escudero apareceEn Qatar el Araña anotó cuatro goles en 467 minutos. Hasta Suiza, el delantero pretendido por el Barça sumaba más de 400 sin marcarLa primera fase en el torneo de Argentina fue plácida, las eliminatorias están siendo tortuosas, con un gol en el 92 para remontar a Egipto y tantos en el 113 y el 112 de la prórroga para eliminar a Cabo Verde y Suiza. Al vestuario le preocupa el desgaste pero prefiere valorar lo conseguido. “Somos así: si no se sufre, no vale la pena”, destaca el defensa Cuti Romero. “Este equipo nunca deja de creer. Que la gente lo disfrute como nosotros. Este grupo se acostumbró a hacer cosas que no son normales, porque no es normal que después de ganar el Mundial estemos otra vez entre las cuatro mejores. Hay que disfrutarlo; no sabemos si se va a repetir”, pedía Messi.De momento, se pueden contentar con que Leo cada vez está más acompañado. Contra Suiza aparecieron dos puntales de Qatar que aún no se habían presentado. Uno es el portero Dibu Martínez, que tuvo intervenciones buenas. Otro fue Julián Álvarez, el delantero más codiciado del verano y que no había dejado huella. En Qatar anotó cuatro goles en 467 minutos. Hasta ayer, el delantero del Atlético, pretendido por el Barça, sumó más de 400 sin marcar. Hasta que su derechazo a la escuadra de Kobel dio el billete y regaló a Messi lo que le faltaba. “Tiene un gran golpeo y los necesitamos a los dos, a Julián y a Lautaro (autor del 3-1 final)”, constató Messi, que busca aliados contra Inglaterra por si la mística y el morbo no alcanzan.La expulsión de EmboloLa resignación de Suiza: “Las reglas son las reglas”Ndoye había empatado (67) y a los tres minutos Suiza se quedó con diez por expulsión de Embolo por doble amarilla. Polémica para algunos porque el árbitro había amonestado inicialmente al argentino Paredes por cometer falta. El VAR llamó al colegiado que, ante “la clara simulación” –fueron sus palabras–, apeló a un error de identificación para cambiar la cartulina de bando y expulsar a Embolo. Suiza jugó 50 minutos, entre el tiempo reglamentario y la prórroga, en inferioridad. “La roja lo cambió todo. En mi opinión mata el partido. Pero las reglas son las reglas y no podemos cambiarlas”, decía el capitán suizo, Granit Xhaka. “No diría que les están favoreciendo pero es una norma inaceptable, no había razón para esa amarilla”, lamentaba el seleccionador helvético, Murat Yakin. En el primer partido de EE.UU. ya hubo un cambio de identidad por simulación y la amarilla pasó del defensa estadounidense Ream al medio paraguayo Almirón.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
El partido que aún no tenía Messi: una semifinal contra Inglaterra llena de mística y morbo
El capitán argentino recupera a dos puntales con Julián Álvarez y el Dibu Martínez para el reto de enfrentarse a los ingleses cuarenta años de la actuación de Maradona con el Azteca












