13/07/2026 06:00 Actualizado a 13/07/2026 09:33 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajará hoy a Almería para conocer, sobre el terreno, la situación del peor incendio que ha vivido España en décadas. Lo hará, seguro, en compañía del presidente de Andalucía, Juanma Moreno. Ambos se han comportado desde el viernes, cuando se conoció la magnitud de la tragedia, con al menos 13 fallecidos, como se espera que lo hagan dos presidentes, poniendo la gestión y la atención a los ciudadanos, y sobre todo a las víctimas, por encima de sus intereses políticos y partidarios.Lo lamentable es que sea tan inusual ver esa coordinación, esa cooperación y esos comportamientos, que lo normal se convierta en extraordinario. Las primeras horas del incendio en Los Gallardos no auguraban nada bueno. El secretario general del PP, Miguel Tellado; la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, convertidos en pirómanos, hicieron pensar en lo ocurrido con la dana de Valencia, pero los presidentes del gobierno central, del PSOE, y del andaluz, del PP, supieron no caer en la provocación de unos u otros y se pusieron a trabajar.Los expertos han corroborado que el Es-Alert, en este caso, no era lo adecuadoTellado, Mínguez y Puente, convertidos en haters (la traducción en castellano es odiador, pero ¿quién la utiliza? Empleamos odiosos, pero ¿odiadores?). Pues Tellado, Mínguez y Puente, convertidos en odiadores, se lanzaron a la yugular del contrario, no sé si pensando que eso les podía dar votos, que espero que no: que no lo pensaran y que no les dé votos. Quién fue primero, Tellado o Mínguez, no estoy segura, pero con 12 muertos encima de la mesa el secretario general del PP afirmaba que “España necesita un Gobierno central centrado en la gestión que, lamentablemente, hoy no tenemos” y prácticamente a la vez, la portavoz del PSOE lanzaba un “¡Maldita sea! ¿De verdad otro Es-Alert-sin enviar?”.El presidente andaluz, Juanma Moreno, y el recién nombrado vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz, tuvieron que dar explicaciones sobre la inconveniencia de mandar en este caso las alertas, por la diferencia de mensajes que tendrían que haberse enviado en función de los lugares donde se encontraran, en una zona de casas muy desperdigadas. Los expertos han corroborado que el Es-Alert, en este caso, no era lo adecuado. No ha habido rectificación.Moreno (d) y el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro FernándezPEPE TORRES / EFEEl ministro Óscar Puente, siempre demasiado pendiente de las redes y convertido en comentarista de todo lo que dicen los del bando contrario, respondía a Tellado: “¿Pero este pedazo de sinvergüenza está culpando al Gobierno de España del incendio de Almería y de sus consecuencias? ¡Cuando recortan los efectivos antiincendios, que son de su competencia, y no son capaces, UNA VEZ MÁS de mandar el mensaje de Es-Alert!”. Su compañero, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, de visita el sábado en la zona, le contradice, subrayando que este tipo de decisiones “se adoptan desde criterios técnicos” y que “yo no tengo una opinión que pueda ni desautorizar esa decisión, ni siquiera cuestionarla”.Ante estos improperios, que Pedro Sánchez destacara en sus mensajes en las redes que había conversado con el presidente andaluz y que “trabajamos desde el primer momento con la máxima colaboración entre las instituciones para hacer frente a esta tragedia”, es un alivio. También que el presidente andaluz no quisiera seguir por el camino del reproche al Gobierno central iniciado por el número dos del PP es de agradecer. Cuando en una entrevista en Telecinco le interrogaban sobre las palabras de Tellado, se limitó a decir: “Yo, ahora mismo estoy en lo que estoy, que es la extinción del incendio”.Sánchez viajará hoy a la zona y todo hace pensar que seguirá la sintonía con Juanma Moreno, que se comportarán como deben, como ocurrió en Adamuz tras el accidente de tren en el que murieron 46 personas, ¿Pero, cuánto durará?Licenciada en Ciencias de la Información, rama de Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, y licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la UOC. Formó parte de la redacción de 'La Vanguardia' entre 1992 y 2024, siempre en la sección de Política, donde se encargó del Parlamento y del PP, además de las informaciones de los Ministerios de Defensa y de Exteriores. Antes de incorporarse a 'La Vanguardia' trabajó durante siete años en la Agencia Europa Press, así como en 'Diario16' y el periódico 'El Sol', al que perteneció hasta su desaparición en 1992. Cuenta con varios premios de Periodismo como el Luis Carandell (2014), que otorga el Senado; el Josefina Carabias que concede el Congreso (2022) y el Premio del Ministerio De defensa de Periodismo Escrito (2016) por su reportaje, publicado en 'La Vanguardia' “La salvación se llama Canarias”
Los ‘haters’ se quedan solos en la tragedia, por Carmen del Riego
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajará hoy a Almería para conocer, sobre el terreno, la situación del peor incendio que ha vivido España en décadas. Lo hará, seguro, en compañía del presidente de Andalucía, Juanma Moreno. Ambos se han comportado desde el viernes,...










