El actor neozelandés Sam Neill, conocido entre otros muchos por su papel en Jurassic Park, ha muerto este lunes en Sídney, Australia, según ha informado su familia en un comunicado. El intérprete tenía 78 años y durante años estuvo con tratamiento por un cáncer del que informó en abril que estaba libre.

“La pérdida fue repentina e inesperada pero con el consuelo de que Sam se mantuvo libre de cáncer”, asegura el escrito de la familia, que pide respeto y privacidad ante esa “pérdida inconmensurable”.

El actor tuvo una larga trayectoria tanto en cine como en televisión. Además de la saga Jurassic Park, participó en producciones como Peaky Blinders, El Piano, por la que fue reconocida con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, o Merlín, que le sirvió de nominaciones a los Emmy y los Globos de Oro.