Los Gallardos y B�dar, los dos municipios del Levante almeriense m�s afectados por el incendio declarado el jueves que caus� la muerte de 13 personas y ha arrasado 7.000 hect�reas, deber�an haber tenido un plan local de emergencias ante incendios forestales homologado. Ese documento deber�a haber incluido, entre otras cuestiones, un inventario de los recursos locales, de puntos de agua, mapas de confinamiento o rutas de evacuaci�n. Pero ese plan o no existe o no est� homologado, lo que a efectos legales es como si no existiera.La voz de alarma la ha dado la organizaci�n Ecologistas en Acci�n y los registros oficiales de la Junta de Andaluc�a confirman el incumplimiento, por parte de esos dos municipios, de la normativa auton�mica, aunque no son, ni mucho menos, una excepci�n.De acuerdo con el Plan anual para la prevenci�n, vigilancia y extinci�n de incendio forestales de Andaluc�a para 2026, es �obligada� la elaboraci�n de un plan local de emergencias para este tipo de siniestros (que hay que revisar cada cuatro a�os) en aquellos municipios que est�n catalogados como �zona de riesgo� de incendios forestales. Y tanto Los Gallardos como B�dar aparecen en el �ltimo listado de municipios en zonas de peligro de la Administraci�n auton�mica andaluza.Se define en el plan andaluz de como zonas de alto riesgo las ��reas en las que la frecuencia o virulencia de los incendios forestales y la importancia de los valores amenazados hagan necesarias medidas especiales de protecci�n ante los incendios forestales�.En concreto, en el caso de B�dar todo el t�rmino municipal, al completo, es zona de riesgo y lo mismo en Los Gallardos salvo cuatro puntos concretos en los l�mites con otros municipios al sur, al norte, al este y al oeste.Pero ni B�dar ni Los Gallardos son una excepci�n ni un caso aislado. De hecho, pr�cticamente ninguno de los municipios almerienses en situaci�n de riesgo por incendios forestales tiene un plan de emergencias homologado y en vigor. La relaci�n de las localidades con plan de actuaci�n por incendios, actualizado a 23 de marzo de 2026, refleja que solamente dos municipios de Almer�a est�n al d�a de sus obligaciones, Mar�a y T�jola, a pesar de que en esa provincia est�n catalogados como zona de riesgo, y por tanto obligados a tener un plan, 101 municipios.Pero, una vez m�s, la provincia de Almer�a no es un caso aislado y dentro de la comunidad aut�noma andaluza son una inmensa mayor�a de ayuntamientos los que incumplen con la obligaci�n de contar con uno de estos planes.La Junta de Andaluc�a tiene identificados en toda la regi�n 728 municipios que, en todo su t�rmino municipal o en parte, tiene un elevado riesgo de sufrir un incendio forestal. Pero apenas 139 de estos municipios cuenta con un documento de planificaci�n de la emergencia acorde con las exigencias de la legislaci�n y, por tanto, homologado.Eso supone que, en toda Andaluc�a, solamente dos de cada diez localidades en riesgo de incendio forestal est� preparada, como la ley requiere, para afrontar una emergencia de esta naturaleza.El Plan Infoca de la Junta establece con claridad la �obligaci�n� de las autoridades locales de promover la elaboraci�n de estos planes de emergencia con unos contenidos m�nimos que est�n tasados.M�s a�n, es igualmente obligatorio que, integrados en los planes locales, se elaboren planes de autoprotecci�n contra incendios forestales en los casos de urbanizaciones o n�cleos de poblaci�n aislados, as� como zonas de acampada o empresas asentadas en lugares clasificados de alto riesgo.La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el presidente andaluz, Juanma Moreno, en el puesto de mando de Turre.FRANCISCO J. OLMOEUROPA PRESSY se contempla, incluso, la posibilidad (y conveniencia) de crear Grupos Locales de Pronto Auxilio �para colaborar en la prevenci�n y lucha contra los incendios�. En Almer�a solo hay 38 con 557 miembros y en toda Andaluc�a, 246 con 2.925 miembros.Es �papel mojado�, dice sobre la normativa de prevenci�n en materia de incendios forestales la portavoz de Ecologistas en Acci�n, Lola Illescas, cuya organizaci�n fue la primera en advertir de la vulneraci�n generalizada de a obligaci�n de contar con estos planes de emergencias. Illescas habla de �desprotecci�n masiva legal� y recuerda la responsabilidad de las administraciones. Al menos, pol�tica.En el caso de fuego de Los Gallardos no se atreve Illescas a se�alar responsabilidades penales por parte de los consistorios que, debiendo hacerlo, no ten�an plan de emergencia, aunque s� se�ala, y reclama, responsabilidades pol�ticas. �Hay una investigaci�n judicial en marcha que ser� la que tenga que determinarlo�, pero s� se pregunta si las 13 muertes de los vecinos de B�dar que hu�an del fuego cuando fueron alcanzados por las llamas �podr�a haberse evitado� con un protocolo que estableciese detalladamente rutas de evacuaci�n o c�mo llevar a cabo las notificaciones.Con el fuego a�n sin extinguir -solo se ha conseguido estabilizarlo y perimetrarlo- ya hay familiares de algunos de los fallecidos que han puesto en cuesti�n la falta de informaci�n o que llegasen a sus parientes muertos las instrucciones de evacuaci�n o confinamiento. Es el caso, por ejemplo, de Thomas-Wolf Verdonckt, hijo del ciudadano belga de 63 a�os Stanislas Verdonck, una de las v�ctimas mortales, que asegura que su padre no recibi� ninguna orientaci�n.Los ayuntamientos, por regla general, han ignorado su obligaci�n y eso a pesar de que la Junta de Andaluc�a, solo en este a�o, ha contactado con 601 ayuntamientos de toda la comunidad para informales de que ten�an que redactar o renovar sus planes de emergencia por incendios forestales y adaptarlos, adem�s, al Plan de Emergencia de Protecci�n Civil de Andaluc�a.Para enredarlo todo un poco m�s el Gobierno central aprob� en 2023 la Norma B�sica de Protecci�n Civil por Real Decreto 524/2023, que establec�a un plazo de cuatro a�os para sacar adelante la Directriz B�sica de Planificaci�n de Protecci�n Civil ante el riesgo de incendios forestales, pero hasta abril de este mismo a�o no lo hizo, casi agotando el plazo establecido.Ahora, con esa directriz aprobada, se�alan fuentes de emergencias, habr� que revisar y adaptar los planes de todos los �mbitos, tanto regionales como locales, en los supuestos en los que existan, claro.