“Los mozos de blusa, que son los que dan animación, con los pollos-pera van todos unidos en montón”. Es una de las estrofas del Vals de Astrain, la pieza musical que marca la tarde del 6 de julio, la víspera de San Fermín. Estrofa que explica una de las claves de las fiestas de Pamplona; el atuendo festivo que iguala procedencias sociales y geográficas. Fiesta en blanco y rojo que se torna multicolor en el encierro, el evento más conocido de los sanfermines. A su trasmisión televisiva se une desde hace casi dos décadas la aparición de las redes sociales y su notoriedad requiere distinguirse de la masa blanca y roja. Fueron primero las camisetas de equipos deportivos pero los sanfermines de 2026 abren una nueva vía; la caracterización como personaje famoso.Su nombre es Lacey Mrzena y ha llegado a Pamplona desde Chicago, en el estado norteamericano de Illinois, pero en el encierro de San Fermín es el Joker. Pelo teñido de verde y la cara maquillada de blanco, con ojeras negras y una siniestra sonrisa en rojo. Joker, el antihéroe creado por DC Comics para oponerse a Batman, aunque la versión sobre los adoquines de Pamplona recuerda más al payaso con severos problemas de salud mental interpretado por Joaquim Phoenix en la película de Todd Phillips en 2019. Y con pañuelo rojo, eso sí. Mrzena, que se presenta en las redes sociales como Straighdroplace, cuestiona con su atuendo el espíritu de las normas del encierro de Pamplona. Sí, una fiesta que parece caótica tiene sus propias ordenanzas municipales. La del encierro reglamenta en 8 páginas y 9 artículos lo que se puede y lo que no se puede hacer en los 850 metros que cubren 6 toros bravos y 6 bueyes cada mañana del 6 al 14 de julio. Están prohibidas las “prendas que dificulten o impidan el normal desarrollo de la carrera o calzado que no sea el adecuado para hacerla” y se citan expresamente zapatos de tacón, zuecos o sandalias. Tampoco se pueden llevar “objetos inconvenientes para el buen orden y seguridad del encierro” que van desde las mochilas a aparatos de grabación de imagen. Pero no, no dice nada de disfrazarse de Joker. El Joker apareció en el encierro del 7 de julio. Y se hizo hueco delante de los toros. Ha seguido corriéndolo todos los días, variando detalles de su maquillaje, pero manteniendo su sonrisa que muestra una dentadura metálica muy característica ante todas las cámaras. Y una cámara, la de su teléfono móvil, es la que ha acabado con su participación en el encierro de Pamplona. El sábado 11 de julio, en la carrera de los José Escolar, el Joker logró hueco frente a las astas de un toro cárdeno en la bajada al callejón de la Plaza de Toros. Sacó su teléfono, lo levantó y buscó la foto. Quizás la encontró, pero su caracterización hizo fácil la labor de la Policía Municipal de Pamplona, encargada de la seguridad del encierro. Unos agentes lo interceptaron en la arena de la plaza y lo sacaron del albero para comunicarle la sanción. No pudo quedarse, por tanto, en la suelta de vaquillas que sigue al encierro. No se llevó el revolcón, como el día anterior, por parte de una de las reses, aplaudido por parte del graderío entonces. Sanción por infracción grave recogida en el punto 7 de la ordenanza; “Utilizar cualquier medio reproductor de imagen o sonido dentro del recorrido o de los vallados reservados, sin la debida autorización”. Multa que va de los 601 a los 6000 euros y denuncia que le ha impedido a Mrzena correr el sexto encierro. Cuando trataba de alcanzar la parte final de Estafeta para coger posición, agentes de Policía Municipal lo han sacado del recorrido. Grabarse con el teléfono móvil, el error que ha sacado del encierro al villano de Batman, es una de las infracciones más habituales a la ordenanza que regula la carrera. El norteamericano, que argumenta su caracterización en razones religiosas y culturales, es el tercer sancionado este año por infracciones graves. Además, la policía local ha requisado más de 50 gafas que incluyen cámara de grabación este año. Es una de las maneras de sortear la vigilancia y lograr inmortalizar en imagen una experiencia que, quienes lo hacen, dicen que es única; correr delante de los toros en Pamplona. Que ese deseo no ponga en riesgo la seguridad de todas las personas que participan en la carrera es lo que busca la normativa que se actualiza cada año ante el avance de la tecnología y la búsqueda de notoriedad en las redes sociales. “Esta ciudad acaba de mostrarte que está llena de gente dispuesta a creer en el bien”, diría Batman.
El Joker de San Fermín: un villano verde en la fiesta del blanco y rojo
Un norteamericano que corre los encierros caracterizado como el malo de Batman acaba denunciado por tratar de grabarse en carrera










