A Eduardo Smith Chávez, hoy de 60 años, Barcelona SC le abrió las puertas del futbol profesional en 1988 cuando era muy joven (22). Jugó en el equipo canario dos temporadas y al año siguiente salió campeón con el club torero, es decir, fue parte de la décima corona amarilla en el torneo ecuatoriano de fútbol. El ahora jugador retirado conserva aún la camiseta que vistió aquel año del campeonato con el número 6. La blusa era enteramente de color amarillo con cuello y filo de mangas rojas, el mismo tono de la publicidad de la parte frontal. “Me siento muy contento, orgulloso de haber vestido esta camiseta de Barcelona. Fue quien me abrió las puertas para ser profesional y, bueno, aunque fueron pocos años vivo agradecido de lo que Barcelona me dio la oportunidad de brillar en el fútbol profesional”, dice el expivote en diálogo con EL UNIVERSO mientras exhibe la indumentaria en su escuela de fútbol en una urbanización de la parroquia La Aurora, en el cantón Daule. PublicidadEn 1990 pasó del cuadro torero al Atlético Audaz desde donde un año después, en 1991, se incorporaría al Club Sport Emelec, conjunto del cual es hincha y por eso este domingo 12 de julio que se juega la edición número 239 del Clásico del Astillero (por campeonato ecuatoriano), Smith espera que los eléctricos ganen al menos 1-0 en el estadio George Capwell, a las 18:10. “El día que firmé contrato con el club me dijeron que el momento que me ponga esta camiseta me iba a hacer hincha del Club Sport Emelec. 1991, saquen cuenta, hasta la actualidad me identifico con el Club Sport Emelec”, afirma el guayaquileño al tiempo que muestra una camiseta conmemorativa de los 30 años del campeonato del Bombillo en 1993 en Manta.En esa ocasión, recuerda, hubo una reunión en la que participaron Salvador Capitano, ex DT azul, Marcelo Pepo Morales, Bocha Benítez y otras figuras más de esa época. PublicidadPublicidadEduardo Smith jugó en la tienda azul durante ocho años, hasta 1999, periodo en el cual fue parte del primer bicampeonato eléctrico 1993-1994.“Vistiendo la camiseta de Emelec pude llegar a vestir la camiseta de Ecuador por los méritos que hice. Y más que todo me siento muy contento que cuando me retiré del fútbol (2003) lo hice en el estadio Capwell. Y también vivo agradecido de la hinchada azul, porque me hizo sentir un azul más. Ahora, a mi edad, sigo recibiendo el reconocimiento de la gente del Club Sport Emelec y, pues, eso es algo que lo llevo muy adentro”, manifiesta el ahora profesor de jóvenes talentos. En palabras de Smith “jugar Clásicos del Astillero es algo fantástico”. Perdió la cuenta del número de ediciones del partido inmortal que disputó con ambas divisas, pero tiene presente cuáles fueron sus compromisos más memorables. Jugando con Barcelona SC Su primer Clásico del Astillero fue con la casaca amarilla el 7 de septiembre de 1988, el primer partido inmortal oficial en el estadio Monumental disputado por campeonato ecuatoriano, que terminó 0-0. Smith recuerda que el entonces DT canario, César Guillermo Reynoso, le dio la confianza para ese compromiso. “Lo recuerdo mucho por haber sido mi primer Clásico. Estaba un poquito nervioso, pero hice un buen debut. Recuerdo unos comentarios del periodismo deportivo de esa época”, menciona él. Antes de ese encuentro, el 29 de mayo de 1988, Emelec ganó 1-0 con gol de Rubén Beninca un Clásico jugado en el marco de un cuadrangular internacional organizado por los toreros en su flamante estadio, episodio que dio paso al conocido ‘Monumentalazo’. En esa ocasión el Bombillo se adjudicó la ‘Copa Ciudad de Guayaquil’. PublicidadEduardo Smith era parte del equipo canario de ese entonces, pero no jugó ese partido muy recordado por el emelecismo. Otro duelo inmortal que el expivote lleva en su mente con la tienda torera se disputó en el 2000 (ese fue el tercer y último año con los canarios en su carrera) en el estadio George Capwell, que los canarios ganaron 2-1.“Lo recuerdo porque fue mi último Clásico y aparte fue contra mi exequipo. Mi casa, porque al Capwell le digo mi casa. Y créame que cuando hay este tipo de Clásicos la gente se olvida de todo, pero en mi caso no. Recuerdo que cuando terminó el partido, el profesor Rubén Insúa (entrenador canario de ese entonces) nos pidió ir a dedicar el triunfo al lado de San Martín, que se ubicaba la barra de Barcelona. Yo me regresé al camerino y cuando iba llegando creí que la barra de Emelec me iba a insultar, pero fue lo contrario, cuando me dirigía al camerino en vez de insultos recibí muestras de cariño”, comenta Smith.Él reconoce que aquello le sacó lágrimas ya dentro del camerino. En el elenco MillonarioCon el conjunto Millonario Smith también recuerda dos partidos puntuales. Uno en 1996, cuando Emelec atravesaba una compleja situación económica, y los jugadores decidieron no entrenar en el Capwell, pero no paralizar la preparación, pues se venían dos partidos en seguidilla.“Eran importantes porque estábamos en la parte final de la segunda etapa, donde iba a salir el segundo equipo que iba a disputar la final de ese año, puesto que El Nacional había quedado primera en la etapa inicial”, rememora él. Por ello, afirma, no dejaron de entrenar a pesar de los problemas que se fueron solucionando paulatinamente.“Y enfrentamos esos dos Clásicos, donde muchos nos daban por perdidos, porque pensaban que no habíamos entrenado, que no iba a ser lo mismo. Pero en los Clásicos a veces es impredecible saber quien va a ganar, a veces el menos indicado, el menos opcionado -porque el otro está atravesando un gran momento y ese era el momento de Barcelona- pero nosotros ganamos los dos Clásicos: 1-0 en el estadio Monumental y la revancha, tres días después, en el estadio Modelo ganamos 3-0, que nos sirvió para sumar puntos y llegar a la final de ese año”, relata Smith.Ese año, sin embargo, El Nacional se coronó campeón del torneo ecuatoriano. Como hincha del Bombillo Eduardo Smith, confeso seguir azul, tiene también sus Clásicos favoritos desde esa perspectiva. Uno jugado en noviembre de 1993 en el estadio Monumental, cuando Vidal Pachito marcó un gol al fallecido portero Carlos Luis Morales. Emelec ganó 1-0. “Ya la gente iba saliendo del estadio. Esta jugada fue preparada por el cuerpo técnico encabezado por el profesor Salvador Capitano y salió ese día”, dice el exjugador con relación al tiro libre cobrado por Iván Hurtado que impactó en el travesaño y luego Vidal Pachito tomó el rebote al filo del área y mandó el esférico a dormir en las redes, pese al intento de Morales. Smith también destaca como hincha la denominada ‘final del siglo’ del 2014 en la que el cuadro eléctrico empató con los toreros 1-1 en la ida en el Monumental, pero se impuso 3-0 en el Capwell. (D)