Actualizado Domingo,
julio
05:45Eran las 5.30 horas del domingo 12 de julio en Espa�a. Ya no hab�a que frotarse los ojos. Ya no hab�a que rezar para que nada torciese el destino. Conor Anthony McGregor hac�a su aparici�n en el T-Mobile de las Vegas ante 20.000 espectadores presentes y millones en todo el mundo. The Notorious hab�a vuelto por fin.Envuelto en una bandera irlandesa, bajo los acordes de The Foggy Dew y con un mullet impropio de sus casi 38 a�os, su cumplea�os era el 14 de julio, McGregor volv�a a pisar un oct�gono de la UFC. Lo hac�a en las 170 libras, un peso m�s sencillo de dar con su edad cinco a�os despu�s de su �ltimo combate. Tambi�n Max Holloway, el invitado especial a esta fiesta de retorno, le miraba con cierta incredulidad incluso cuando Bruce Buffer gritaba su nombre.Puede que The Notorious fuera y sea el ni�o bonito de las artes marciales mixtas, puede que en su prime el irland�s resultara siempre el favorito en las apuestas, pero la edad y la inactividad no perdonan y el dinero no paga historias de redenci�n. As� que Holloway part�a como gran favorito.Incredulidad generalY Hollywood no quiso final feliz, no quiso final si quiera. Porque el combate no lleg� a los 90 segundos. Quiz�s no lleg� a los cinco, que fue el momento en el que McGregor lanz� una patada al hawaiano y la pierna de apoyo se le qued� enganchada en el tapete. El irland�s se llevaba fugazmente la mano a su rodilla derecha y torc�a el gesto.Ser�a la falta de costumbre, el ansia o el destino, lo cierto es que algo not� el luchador para que, desde el suelo, no tuviera ya capacidad de ofrecer resistencia. Hubo dos o tres patadas m�s, otros tantos resbalones y alg�n golpe del propio Holloway a McGregor mientras este intentaba levantarse del suelo.A la tercera patada frustrada, Mike Beltr�n, �rbitro de la contienda, detect� la lesi�n y par� el combate ante la incredulidad de propios y extra�os. Un minuto y nueve segundos hab�a durado el retorno de The Notorious. Otra vez una pierna frustraba una pelea del luchador de Crumlin. Esta vez no fue una tibia rota sino la articulaci�n. El drama era el mismo.Tercera parteMax Holloway apenas se cre�a lo que acababa de ocurrir. "Es un animal", gritaba el hawaiano, "poneros contentos que va a haber un McGregor Holloway 3", anunciaba el luchador desde el mismo tapete con la cara absolutamente impoluta. "Me he currado mucho para estar en los 170 libras y es una pena", conclu�a ante el micr�fono de Dana White, el capo de la UFC, que tampoco se terminaba de creer lo ocurrido.La patada de la lesi�n de McGregorJohn LocherAP Photo/John LocherLos comentaristas hablaban de una lesi�n en el ligamento cruzado, y era lo que parec�a a la vista, porque esa articulaci�n ya no permiti� ver el ansiado regreso del mayor luchador que ha dado este deporte a nivel medi�tico. Nunca Max Holloway alcanz� una victoria de sus 28 tan sencilla y tampoco McGregor sufri� una derrota de sus siete tan dura.No hubo tiempo de comprobar el cardio del irland�s, una de las claves de esta pelea, uno de sus puntos fuertes en su mejor momento y una de sus posibles condenas ante un luchador tan f�sico como Holloway. El destino y la imprudencia, los comentaristas suspiraban por el atrevimiento de iniciar un combate as�, condenaron al irland�s.Esta vez fue la otra pierna, pero el drama hab�a alcanzado de lleno al irland�s, que se iba con la mirada perdida del T-Mobile de las Vegas. Un espacio que tard� en vaciarse casi lo mismo que se tard� en vender las entradas para este esperado regreso: pocos minutos.











