Tenemos contacto con ellos todos los días. Nuestra identidad está plasmada en ellos y nos permiten adquirir servicios y productos. Por ello, no solo deben ser duraderos, sino contener medidas de seguridad adecuadas para evitar su falsificación. Así son los billetes, cuya cantidad de piezas en circulación actualmente es de mil 678.2 millones en el país. Pero ¿cómo se fabrican?
Antes que nada, hay que recordar que el Banco de Guatemala (Banguat) es el único ente que puede emitir billetes y monedas en el territorio nacional, según la Legislación sobre Billetes y Monedas, decreto 17-2002.
¿Cuál fue el origen de los billetes actuales? Fue el 1 de enero de 1947 cuando entró en vigor la Ley de Bancos y el decreto 528 del Congreso de la República de Guatemala, sancionado y promulgado por el Organismo Ejecutivo el 13 de julio de 1948, que establece la Ley de Especies Monetarias, y que menciona las diferentes denominaciones de billetes que podrán emitirse en el país. El Banguat emitió sus primeros billetes el 15 de septiembre de 1948, impresos en la Casa American Bank Note, con nuevas características de diseño, tamaño y sistemas de seguridad.
Antes de dicha legislación, el 21 de abril de 1927 circuló el primer billete de quetzal, durante el gobierno de Lázaro Chacón, como producto de la primera reforma monetaria (1924-1926). Sin embargo, el uso del papel moneda fue autorizado durante la gestión del general Justo Rufino Barrios (1873-1885), como parte de sus reformas. En 1874 se ponen en circulación los primeros billetes.









